Fue un
fenómeno que se pudo observar en el espacio exterior y que solo duró 72
segundos.
Se trata de una señal de radio o electromagnética captada en los años 70 por un radiotelescopio de la Universidad de Ohio.
Nunca se ha podido
establecer su origen, y de ahí los enigmas que se abren intentando explicar de
dónde podría proceder
