Ante el avance inapelable de la Inteligencia
Artificial en todos los campos, surgen dudas sobre su eficacia en temas como el
de los traductores automáticos.
Han evolucionado mucho últimamente, pero siguen dando serios problemas de contextualización. Y siguen sin poder usarse en textos técnicos o legales, ya que los errores que cometen supondrían un serio problema para el usuario.
Por lo tanto, si alguien necesita hacer una
traducción, que se valga de cualquier traductor si quiere, pero más vale que
revise cada término y cada giro porque le puede quedar un texto bastante
chapucero.
Tiempo al tiempo.
.jpeg)