Este economista de
finales del siglo XVIII fue el primero en ofrecer una teoría de la población.
Aunque sus pronósticos, fundamentados en observaciones de nacimientos y defunciones, no se llegaron a producir de la forma tan caótica que él preveía, sirvieron de base para que otros científicos elaboraran teorías sobre control de poblaciones.
La influencia más
notable la tuvo sobre Darwin, que vio en esos estudios de la población el punto
de partida para su Teoría de la Evaluación.
