05/12/2025

LA HUÍDA 1

 

HUIR ME DUELE                                                                    JUAN SANTOS

Decía Quevedo: “La posesión de la salud es como la de la hacienda, que se goza gastándola, y si no se gasta, no se goza."

Hasta hace poco tiempo, he llevado a rajatabla ese pensamiento. Siempre he intentado darle gusto a mi cuerpo sin pensar el coste que ello suponía. He gastado, alegremente, mi dinero y mi salud con mi grupo de amigos, amantes de la noche y el desenfreno. Personas inconscientes como yo.

Ahora, asomado a la puerta de los setenta, me estoy planteando si me conviene seguir por ese camino. Mis amigos no tienen hartura. Viven igual que hace treinta años y eso me incomoda y me da envidia a la vez.

Mi problema es que ya voy teniendo achaques. Dice mi doctor que todo mi pasado está escrito en mi analítica. La verdad es que parece un vidente. Sin yo decirle nada, me ha descrito, con todo detalle, gran parte de las andanzas de mi pasado. Por eso, me preocupa lo que me ha dicho sobre mi futuro. Viendo los aciertos de mi vida anterior, me acongoja el pronóstico de mi vida futura.

He intentado borrar los asteriscos con productos de la farmacia, pero muchos de ellos son difíciles o imposibles de quitar. Lo peor de todo es la dieta severa que me ha mandado. A partir de ahora he de llevar una vida de ermitaño, austera y sin excesos de carnes rojas y de alcohol.

Mis amigos, que deben estar en una situación parecida a la mía, se niegan a ir al médico. No quiere que les amargue la vida como a mí.

Todos los fines de semana quedan para irse de copas y de aperitivos como si nada tuvieran. Pasan por mi casa a buscarme. Me escondo debajo de la cama. Mi mujer les dice que no estoy. Huyo de ellos. Soy un cobarde.


 

PELEA DESIGUAL                                                                    MANUEL GIL

 

¿Dónde están? se esfumaron los ideales

¿y los deseos de cambiar el mundo?

de hacerlo más justo, libre, fecundo.

Hoy triunfan los indigentes morales,

 

nos idiotizan asuntos banales,

la empatía es un concepto moribundo.

Pero álzate sin perder ni un segundo

a pelear por los derechos sociales.

 

Aunque no hagamos en esta vida

más que batirnos contra los gigantes

nunca demos la guerra por perdida,

 

luchar como caballeros andantes

aunque ya no nos quede otra salida,

otra vía, que la huida hacia adelante.

 


 

EVASIÓN                                                                                JUANA DOMÍNGUEZ

Huir ¿dónde? no hay salida.

Cerrar los ojos con deseo de no ser,

que la vida se detenga.

Volver al vientre de la madre, disiparme.

Lucha interna que no se desea a nadie.

Trasladarse a otro espacio.

Un mundo paralelo donde pueda sonreír,

dónde el odio y la inquina no existan,

Ese universo debe hallarse en otro plano,

en otro tiempo. Un vergel soleado,

un pozo de añoranza y alegría.

Decidme ¿dónde lo hallo?

Decidme ¿por qué no lo encuentro?

¡Calláis!

Cierro los ojos, no veo ni siento,

exploro el descanso eterno.

Hacia allí no quiero huir.