Este es un tema apasionante y a la vez controvertido. En realidad, la ciencia no reconoce la existencia de la telepatía, esa comunicación “sin hilos” entre dos cerebros.
Otra cosa es lo experimentado con madres y futuros bebés, cuando están
todavía en el feto. Allí si existe comunicación química, que puede validar otro
tipo de envíos nerviosos (lo vimos ayer sobre las plantas).
Os dejo dos artículos. El primero, un poco más extenso, pasa revista a
la historia, más o menos reciente, de la telepatía.
En el segundo podréis seguir de cerca lo nuevo que tecnológicamente se
está investigando con neuronas y zonas cerebrales. Como veréis, todo lo
conseguido en este campo tampoco se podría decir que es telepatía.
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