Por la altitud sobre el nivel del mar de las dos mesetas, Madrid, goza de un clima mezcla de mediterráneo y continental. Lo que provoca que las temperaturas extremas sean habituales en verano y en invierno.
No somos la comunidad que registra picos en ambos sentidos
del termómetro pero estamos cerco.
Si hablamos de frío, al tener una cadena montañosa, la llamada Sierra, tiene localidades, no muy grandes, que registran bajísimas temperaturas en invierno.
En el artículo os llevamos al pueblo de Somosierra que es el
que tiene los records madrileños en temperaturas heladoras. Y de paso hacemos
un recorrido turístico por la zona que merece mucho la pena.
