Por algún motivo, posiblemente religioso, todas las figuras reales o figuradas que se asemejan a
un triángulo tienen un halo de misterio que ya les viene de fábrica.
En desapariciones, sobre todo marítimas, no podía ser menos. Al famoso triángulo de las Bermudas, en el Caribe, le salen muchos competidores, como este triángulo del diablo, que tiene su sede en Alaska.
La diferencia de este triángulo es que su actividad maléfica se desarrolla
en tierra firme, o mejor dicho, en hielo firme. Entonces los protagonistas de
las desapariciones son montañeros, militares, indígenas, trabajadores diversos,
además de helicópteros y aviones.
Muy variado, como se ve. Las cifras son más llamativas que contrastadas
y ciertas, pero es divertido leer algo conspiranoico de vez en cuando, que no
creérselo.
Ahí os dejo un artículo con todo lujo de detalles. De verdad, no hablo.
.jpg)