Nos puede resultar muy incómodo y antipático
abandonar nuestro lápiz, nuestro cuaderno, nuestro block de notas, para
someternos a la dura disciplina digital de un estirado ordenador.
Hacia allí vamos, y desde hace muchísimo
tiempo. La digitalización de nuestros escritos no solo nos da más posibilidades
para tratarlos: corrección ortográfica, archivo, búsqueda, selección, préstamo…
También nos permite acumular muchísimos documentos en poquísimo espacio y además con más posibilidades de conservación frente al paso del tiempo o ante algún accidente que los deteriore o los destruya.
Digitalizar un documento nos permite guardarlo
en un disco duro o en varios, o en “nubes” de diferentes servidores.
Hemos perdido en privacidad, en
personificación, pero hemos ganado sobre todo en seguridad, en tiempo, en
accesibilidad.
https://blog.rindegastos.com/documentos-en-formato-digital
.jpeg)