Puede que hayan pasado desapercibidos para medio mundo, pero
no para los campesinos con los que lucharon la tierra y la dignidad en su
labor.
Estos dos hombres fueron asesinados reivindicando derechos para la gente del campo de Colombia.
La vida es muy difícil en ese país, con grupos paramilitares
y narcotraficantes ofreciendo poderes paralelos y más crueles, si cabe, que las
propias fuerzas de seguridad del Estado.
Tenéis que leer este artículo, a sabiendas de su dureza, para
podernos dar una visión global de lo que pasa en nuestro mundo por lejano que
nos resulte. Todo está ahí, a la vuelta de una esquina virtual, pero que
realmente existe.
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