31/03/2026

LOUIS LE PRINCE

Seguro que muchos de vosotros no conocéis la historia de este inventor nato, Louis Le Prince. Pues tenéis una buena oportunidad de hacerlo leyendo este ameno artículo.

Se le considera el verdadero inventor del cine, aunque luego el mérito se lo asignaron a otros como Edison y los hermanos Lumiere.


Y la guinda de toda esta trama fue su extraña desaparición. Un día se subió a un tren y nunca más se supo. No se encontró ni el equipaje, ni el cuerpo.

El artículo también indaga en las posibilidades de que el inventor francés fuera asesinado a costa del famoso invento que iba a cambiar la vida de todos nosotros: el cine.

https://www.latercera.com/noticia/la-desconocida-historia-de-louis-le-prince-el-verdadero-padre-del-cine/


 

30/03/2026

FUGAS EN LA ATMÓSFERA DE LA TIERRA

El hecho de que partículas de la atmósfera, especialmente oxígeno, se estén desprendiendo de ella y pasen al espacio exterior, no es nuevo.

El artículo, bastante breve, nos hace una breve historia de este fenómeno y, lo que es más importante, nos da una explicación científica de por qué se produce.


Aunque no lo dice, parece que, de momento, este hecho no tiene una especial importancia para la vida en la Tierra.

https://www.lasexta.com/tecnologia-tecnoxplora/ciencia/que-atmosfera-tierra-esta-escapando-espacio_2025082668adbe536dcbcd3be2402949.html


28/03/2026

PERDERSE DE VERDAD

 


Paraguay, Siberia, Moldavia, Laos o Etiopia, son algunos de los destinos que este artículo nos marca como una buena alternativa para huir del turismo de masas, además la estancia en estas zonas suele tener precios razonables. Otra cosa ya será el transporte.


También nos habla de los destinos “dupe”. Estos si son bastante más económicos que a los que se suele ir normalmente. Evitando así la masa turística y ahorrando dinero. Un ejemplo sería cambiar Liverpool por Londres o Luxemburgo por Bruselas.

En definitiva, encontraremos aquí una mini guía de alternativas bastante válidas cuando lo que realmente quieres es perderte, pero perderte de verdad.  

https://www.lavanguardia.com/magazine/viajes/20250119/10268311/viajes-perderse-destinos-dupe-paises-fuera-foco.html


 

27/03/2026

EL PASADIZO SECRETO 1

 

EL PASADIZO                                                              MANUEL GIL

La noche no cae en su celda: se derrama, como tinta espesa, que atraviesa los muros. Él la espera. La mide. La acoge. Dos años han pasado desde que el tiempo dejó de tener forma y se convirtió en algo inmóvil, agazapado en la esquina más húmeda del encierro. Dos años desde que su nombre se volvió un eco inútil y su cuerpo, una jaula dentro de otra jaula.

No hay pasos, no hay puertas que se abran, no hay llaves. Solo un leve temblor en el aire, una rendija en la conciencia por donde se desliza, silencioso, como el polvo en la luz. Entonces el mundo cambia. La celda se diluye y él asciende, libre, en un vuelo que no es de carne sino de deseo: el vuelo del águila sobre el imperio de los sentidos. Desde esa altura contempla lo que ya no posee, pero tampoco ha perdido del todo. Recuerda la piel amada, su geografía ardiente, el fuego en las entrañas que lo consumía con dulzura. Y en ese recuerdo arde sin quemarse, como una llama que no destruye, sino que sostiene.

A veces el libro lo conduce a un desierto helado que late como fuego vivo. Avanza sobre arenas que crujen bajo un cielo sin tiempo. Otras, un huracán se levanta entre líneas, y él se deja abatir, no con derrota, sino con abandono, para que el viento le muestre el camino que su voluntad ignora. Cada página es un territorio. Cada autor, una puerta. Y siempre, en ese tránsito secreto, encuentra un instante de reposo: una fuente, una sombra, un latido que lo devuelve a sí mismo.

Luego cierra el libro.

Y regresa.

Cada mañana lo encuentran igual.

Los guardianes abren la puerta con el gesto de quien espera lo previsible, pero nunca lo entiende. Él está sentado, o de pie, o acostado, pero siempre entero. No hay rastro de la desesperación que debería haberlo devorado. Su mirada no es la de un hombre vencido. Y eso los inquieta más que cualquier grito.

—¿Cómo lo hace? —murmuran, sin respuesta.

No lo matan. No pueden. Él guarda una clave, un secreto que promete una suma obscena, un rescate que no es solo dinero, sino poder, influencia, redención para quienes no creen en ella. Lo necesitan vivo. Lo necesitan intacto. Pero no comprenden de dónde proviene esa integridad.

Han revisado la celda. Cada centímetro. Cada grieta. Han golpeado los muros, levantado el catre, contado los pasos. No hay túneles, no hay herramientas, no hay señales. Solo el retrete minúsculo, incrustado en un rincón como una burla de lo humano.

Él también lo mira.

Porque detrás, donde nunca buscaron con verdadera atención, donde lo insignificante se disfraza de inútil, se encuentra la respuesta material. Un hueco apenas perceptible donde ha ocultado —o quizá siempre estuvo esperándolo— el libro: una antología de los clásicos, páginas gastadas que contienen más puertas que cualquier muro.

No era un simple consuelo.

Era el mecanismo. El pasadizo no estaba en la pared.

Estaba en la lectura.

Y él llevaba dos años atravesándolo.


 

LA PÍCARA ARRENDATARIA                                        JUAN SANTOS

Hasta hace un par de semanas, vivíamos muy felices en un piso, pagando una cuota de alquiler más o menos aceptable, pero, con la última revisión, nos pusieron una subida fuera del alcance de nuestra economía y no tuvimos más remedio que irnos de allí y buscar otro piso más barato.

La cosa está peor de lo que yo pensaba. Me patee todo el barrio y fue imposible encontrar nada más barato que el piso que dejamos. Al final, fue en internet donde localicé un chollo por la mitad de precio. El problema es que no leí la letra pequeña.

El anuncio decía: “Se alquila piso económico para soltero guapo”. Cuando me entrevisté con la arrendataria, tuve que mentirle, le dije que estaba soltero y se lo creyó. Respecto a la guapura, no le debí de parecer muy feo cuando no me puso ninguna pega. Lo único que me dijo es que ella vivía en el piso contiguo y que me tendría controlado.

Contentos con nuestra nueva vivienda, mi mujer y yo nos instalamos en ella. Y acordamos, si nos pillaba la vecina, decirles que no estábamos casados, que éramos hermanos.

Al segundo día de vivir allí, cuando mi mujer había bajado a la compra, sin saber por dónde había entrado, la arrendataria se presentó en el salón. ¡Qué susto me dio!

―Buenos días, vecino.

Pero bueno. ¿Se puede saber por dónde ha entrado usted?

―Tranquilo. Como le dije vivo en un piso pegado a éste y en el armario empotrado del dormitorio hay un pasadizo secreto que se comunica con el mío. Así que cuando quiera venir aquí, no tengo que salir al pasillo.

―Pues ese pasadizo hay que condenarlo inmediatamente. Usted no tiene derecho a invadir la intimidad de mi casa.

Veo que no ha leído la letra pequeña del contrato de arrendamiento. La razón de que el alquiler fuera tan barato era porque la mitad de su valor, me lo cobro en especie. Por eso las condiciones eran que el inquilino fuera guapo y soltero.

― Bueno, si no hay más remedio lo haré. ¿Y dónde tengo que pagarle en su casa o en la mía?

―Donde usted quiera. Veo ropa de mujer por aquí. ¿No me habrá engañado usted?

―No señora. Esta ropa es de mi hermana que está de paso por aquí. Pero no me gustaría que ella se enterara de este trapicheo.

―No tiene por qué enterarse. Tú, cada dos días, cuando mejor te venga, cruzas el pasadizo y en mi cama te cobro la cuota.

Y en eso quedamos. El problema es que cuando me descuido más de los dos días, se presenta ella en mi piso.  Así que, tengo que andar diligente para que mi mujer no me pille in fraganti.

Y en esas estoy. Hay que ver los sacrificios y las triquiñuelas que hay que hacer para conseguir un alquiler en condiciones.


 

EL OCULTO DOLOR DEL PASADIZO                             MARÍA ISABEL RUANO

A las afueras de la ciudad, en el desvencijado palacete que un día fue habitado por mi familia, entre la leñera y una olvidada habitación utilizada como trastero, existía un oscuro pasillo que los comunicaba.

Cuando éramos pequeños, no se nos permitía acceder allí. El limítrofe jardín era la frontera en donde el juego y los descubrimientos se terminaban. Por los alrededores olía a rancio y humedad.

En aquel palacete pasamos los peores días de la guerra creyéndonos a salvo de los bombardeos de la ciudad. A pesar del frío y las carencias, no nos faltó la comida gracias a la influencia de mi familia y a los hortelanos cercanos. Para un niño de seis años aquella casa era un laberinto atractivo de estancias por recorrer y lejos de sentir el peligro de la contienda eran las ratas, que se adueñaban de aquel espacio, mi peor enemigo. Imaginaba que me perseguían e incluso podía sentir su repugnante olor. Temor que, sin duda, tanto mis padres como mis hermanos mayores conocían y lo utilizaban para mantenerme alejado de las zonas prohibidas de la casa.

Mi padre, tratando de ponernos a salvo, al llevarnos allí tomó la peor de las decisiones y sin ser muy consciente de ello, siempre le guardé rencor. Sólo el tiempo y su muerte han conseguido una mirada más indulgente hacía su persona.

Una fría mañana de marzo, una bomba cayó en los alrededores justo cuando mi madre, en su afán por buscar los alimentos acordados con un vecino, acababa de salir. La vi marcharse desde la ventana. Esa imagen esbelta, de espaldas y con el pelo recogido, es la última que conservo de ella. Durante años traté de buscar su rostro, pero cada intento de evocarlo, me llevaba a su espalda, caminado deprisa, sin mirar atrás. Una imagen y una perdida demasiado cruel para la frágil sensibilidad de un niño cuya mayor preocupación hasta entonces eran los roedores de la leñera. La guerra terminó pronto y pudimos regresar al confortable piso de la avenida, sin jardín, sin leñera, ni ratas. Sin madre, con un padre envejecido y unos hermanos mayores que dejaron de jugar conmigo.

El azar, o los ingratos recuerdos que ellos guardaban de aquellos días, han querido que el palacete sea de mi heredad. Acudí a él revestido de un extraño olor a miedo y rencor. Lo primero que hice fue pararme delante del jardín frente a la leñera. Movido por una extraña fuerza, entré dentro, cogí el hacha depositada en un rincón. Sin linterna atravesé el pasillo, la puerta de la habitación estaba cerrada con un candado. La rompí sin piedad. Necesité unos minutos para acomodar la vista a la cantidad de muebles, arcones, cuadros y espejos desvencijados llenos de telarañas que llenaban el espacio. Con rabia los fui destrozando uno por uno, el rencor oculto en mi ser fue tomando forma entre sollozos y gritos, el dolor que nunca antes había sido capaz de exteriorizar parecía haberme poseído, hasta que el agotamiento me obligo sentarme en el suelo. ¿De qué servían todas esas pertenencias si el mayor tesoro para un niño le fue arrebatado en tan temprana edad?

Ni una sola rata apareció en los rincones. Exhausto y con el hacha aún en la mano, salí al jardín. La luz me cegó por momentos. Tiré el hacha. Me sequé las lágrimas. El rostro de mi madre, vuelta su cabeza hacía mí, me sonrió.       

 

26/03/2026

ABDUCIDOS

 


La RAE dice que abducir es el secuestro de personas por supuestas criaturas extraterrestres. Es decir, que tenemos dos premisas que no son habituales y menos las dos juntas. La primera que una persona sea secuestrada. La segunda, que existan criaturas extraterrestres. Eso lo mezclamos bien y se produce una abducción.


El artículo de hoy se mueve en el plano de la posibilidad. Analiza las cinco coincidencias que se dan en diferentes casos de personas abducidas. Siempre según los protagonistas, alguna vez con apoyo de testigos y nunca con el testimonio de los extraterrestres.

Es curioso. Incluso a algunos les parecerá gracioso. La inquietud será el común denominador en casi todos los supuestos.

https://www.rtve.es/television/20241003/seis-espeluznantes-coincidencias-casos-abducciones-extraterrestres/16272259.shtml

25/03/2026

LA HUÍDA DE YELLOWSTONE

 

El mundo de la naturaleza no se libra de las noticas falsas. Como en muchos casos, no se sabe muy bien cuál es la intención que hay detrás de levantar un rumor sin base, una noticia inexistente.

El artículo desmiente el bulo que se levantó en redes sociales el pasado verano. Se refería a la huida de miles de animales del parque natural de Yellowstone, en Estados Unidos.


Hacían ver que los animales emprendían una espantada por la supuesta actividad volcánica de la zona.

Los vídeos estaban manipulados o sacados de contexto. Y sí, es cierto que hay un volcán en el parque, pero sin peligro inminente de erupción.

https://www.milenio.com/virales/que-pasa-en-yellowstone-verdad-o-falso-que-animales-escapan


 

24/03/2026

LAS DIEZ FUGAS DE PRISIÓN MÁS INCREIBLES

 


El artículo de hoy es muy cinematográfico y a la vez completamente real.


La inventiva necesaria para poder planear fugas de cárceles de alta seguridad no obedece tanto a la alta tecnología empleada, sino a una importante dosis de imaginación sumada unos contactos exteriores más que necesarios.

https://www.huffingtonpost.es/2015/07/13/fugas-prision_n_7785848.html


 

23/03/2026

ESPAÑA LOS FORMA Y EUROPA LOS CONTRATA


El artículo de hoy es extenso, pero completísimo. Se basa en diferentes estudios realizados en la Unión Europea sobre empleo y formación.

Llega a múltiples conclusiones, todas ellas muy interesantes. Ahora destacamos una de ellas: el sistema educativo español produce más titulados que lo que el país puede absorber.


Con esa primera premisa está claro que la solución más viable, en muchos casos, se convierte en salir del país para poder trabajar en lo tuyo.

Y una circunstancia que está teniendo mucho peso: vivir en un país de la Unión Europea que no sea España, ya no es muchísimo más caro y, en cambio, los salarios sí son bastante más altos.

https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2026-02-09/fuga-cerebros-espana-talento_4293548/

21/03/2026

SEGUNDA QUINCENA DE MARZO

 

1.     DE BREBAJES Y SERPIENTES. Entre la Triada Magna y una emergencia de salud global. Una exposición única que reúne más de 100 piezas de alto valor que muestran la fascinante relación milenaria entre el ser humano y los venenos animales. Real Academia Nacional de Medicina. Calle Arrieta, 12 Hasta el 2 de octubre. Entrada libre. De lunes a viernes. Visitas guiadas previa petición.

 

https://ranm.es/wp-content/content/pdf/2026/2026_exposicion_de-brebajes-y-serpientes.pdf

 



20/03/2026

LA MANO INVISIBLE 2

 

MANOS QUE AYUDAN                                         JUANA DOMÍNGUEZ

 

¿Que había ocurrido?

 

Gritos voces, el ruido de la ambulancia sonaba en mi patio. Subí al primer piso, desde la ventana se ve la finca trasera. La guardia civil, y los servicios de urgencia. Sacaban un cuerpo de la piscina.

 

¿Como habrá ocurrido? Estamos en febrero, no es época de baño ¡Muy borracho debía estar para caerse!

 

Sali a la calle, toda la familia Dávila estaba reunida en su patio, nadie gritaba ni lloraba, quien sería el ahogado para que reinara tanto silencio.

 

Durante cinco años, tras muchos insultos por su parte y las correspondientes denuncias, había conseguido que la ley me restituyera de los despojos ocasionados por aquellos desalmados, poniéndoles en su sitio. Era tanta la inquina, el egoísmo y el odio conmigo, que la sentencia condenatoria al pago de todos los gastos que me habían ocasionado, terminó de trastornarles.

 

 En mi desesperación para con ellos, rogué a todos mis antepasados que me ayudarán a apaciguar sus pretensiones que me ayudarán a elegir los pasos que debía dar, para solucionar aquel conflicto que no tenía visos de acabar nunca.

Tanto debí insistir que una tarde mirando la finca conflictiva, sentí una mano sobre mi hombro, era real, el peso de la mano sobre mi hombro no era imaginario, allí había algo, ¡alguien consolándome!

 

En la casa, heredada de mis antepasados habían muerto algunos de ellos, sus espíritus deben rondar todavía por ella, porque el peso de la mano, que no he dejado de sentir desde aquella primera vez, sigue acompañándome siempre que estoy en ella.

 

Tres días después del levantamiento del cadáver, alguien me contó lo ocurrido.

"El patriarca de la familia Dávila, pidió al teniente de alcalde del pueblo, eran buenos amigos, que supervisara los trabajos de restitución impuestos en la sentencia. Él fue a quien sacaron de la piscina ahogado con un golpe en la cabeza.  La investigación del crimen sigue abierta y el patriarca detenido en espera de que se aclaren los hechos"

 

 No sé qué podría hacer para que mi espíritu consolador, descanse tranquilo, pero sin duda haberme ayudado a conseguir acabar con el conflicto le ayude a reposar en paz.


PANNICULATAS BLANCAS                                           ARACELI DEL PICO

 

  Disfruto saliendo con tiempo de casa. Tanto me da que el clima sea frío, lluvioso o ventoso. Si bien es cierto que acaricio esos diez y nueve grados apacibles, con mejor talante que otras temperaturas. Necesito ese reposo interior antes de acometer la diaria rutina. Soy médico psiquiatra. Y en cuanto abra la puerta de mi consulta, sé que, pertrechado con la libreta y el bolígrafo, voy a tener que lidiar con diferentes problemas sorprendentes. Aunque muchos de ellos, tan solo están en la mente de mis pacientes. Y créanme, es agotador.

 

  Dos veces en semana, antes de llegar, me paro en un puesto de flores. Me atrae su penetrante aroma. Y me atrae la vendedora. Es muy menuda, rubita. Vestido medio hippy. Con poca ropa, a pesar del clima no siempre agradable. Expresión triste y rostro impenetrable. Y que yo piense tal cosa, dada mi profesión, no deja de ser chocante.

 

   Lunes, es el día de parada obligatoria.  Me gusta que, en la sala de consulta, en un rincón visible, sobre un soporte de madera acanalado, se vea un ramillete de flores de temporada. Y Clara, la vendedora, siempre me las ofrece frescas y novedosas y las suele acompañar de unas ramas de panniculatas blancas, que nunca le pido, pero que ella generosa me regala. Correspondo con una sonrisa y añado dos monedas extras al precio de las flores. Por parte de Clara, no recibo sonrisas y si una leve inclinación de cabeza.

 

  Jueves. Me paro delante del puesto de flores, con el fin de comprar mi ramillete. La mirada de Clara se me antoja más triste de lo habitual y me tomo la libertad de alzar su barbilla, con ánimo de penetrar en su mente. Es curioso, sujeta mi mano y me sonríe. Siento vibrar dentro mí una fuerza extraña. Ninguno de los dos decimos nada. Hoy cuando le pago, vuelve a sonreír, y alto, y dos veces me da las gracias.

 

  Una vez en la sala de consulta dispongo las flores en el jarrón retirando algunas ya marchitas. Es extraño. Por lo general duran frescas más de una semana. Las miro y les pregunto, ¿que os pasa? Obviamente no hay respuesta, pero dos pétalos de una peonia, caen sin remedio.

 

  El fin de semana, me resulta tedioso. Reviso las tarjetas de los pacientes que debo atender y no me puedo concentrar en ellas. La frágil imagen de Clara, me acompaña, me confunde. E instintivamente le abro una ficha. Tan sólo pongo el nombre, es el único dato real que conozco de ella. El resto son puntos suspensivos que rellenaré en su momento. Si ella acepta.

 

  Ya es lunes y al salir de casa, acelero el paso deseando llegar al puesto. Cerrado. Quedo inmóvil. Pregunto en la tienda de ultramarinos. Y antes de que me contesten, la expresión y las lágrimas de la dependienta lo han dicho todo.

 

  Salgo y me quedo mirando y aun oliendo el aroma de las flores que se escapa por las rendijas. Y cuando arrastro mis pies, desolado, siento un doble ramo de panniculatas blancas que me acerca una mano invisible, hasta acariciarme las mejillas.

 


 

CUANDO PENSABAS QUE ESTABAS INSPIRADO                     SANTIAGO J. MARTÍN

“La cara de Andrea traducía el dolor que sentía en una mirada temerosa y una leve sonrisa impostada.

Apenas dejaba asomar su dentadura impoluta por los delgados labios, como si el aire cargado de la habitación fuera a desconchar aquel esmalte inmaculado.

Tragó saliva y entornó los ojos. Después echó la cabeza para atrás y su melena, ya gris, se esparció por la almohada, manchada en sangre que no era suya.

Se retiró levemente porque notaba como la oreja derecha iba anegándose. Al mismo tiempo pudo comprobar que el olor a pólvora estaba desapareciendo. Eso no le iba a exonerar de culpa.”

Hasta aquí lo que me pediste. Cuéntame, qué te parece.  

Me pidió que escribiera algo potente, algo que enganchara al lector desde las primeras líneas. Me aseguraba que esta iba a ser mi novela definitiva.

Llevaba más de dos años con aquella agente literaria. Desde entonces todo me salía mal. Llegué a pensar en una conspiración. Alguien debía de haberla puesto en mi camino. Escritores celosos hay muchos; enemigos sobrevenidos de noches de alcohol, más.

La muy cerda me contestó que mi enfoque de partida estaba muy visto. Luego vinieron las recomendaciones interminables: que no tuviera miedo a dejar de ser yo; que arriesgara; que buscara otras fórmulas; que probara a decir lo mismo sin recurrir a la descripción del rostro; que eso se me daba muy bien; que saliera de mi zona de confort.

Hija de puta. Si tanto sabes de literatura, hazlo tú. Dedícate a escribir y no a machacar a alguien que busca un consejo sabio sin perder el halago; una guía útil sin descuidar el reconocimiento sincero.

Continuaba diciéndome que tenía que ser más valiente, que me internara en lo difícil, que pusiera el foco en otra parte del cuerpo de la protagonista.

Enfadado, pensé: sí, en el culo.

Me pedía que buscara sus manos. Las manos que cometieron el crimen; las manos que luego tendrían que ocultar el cadáver y esconder las pruebas.

Del enfado pasé a la indignación. Le respondí despechado. Sin plan B.

Pues que sepas que Andrea era manca. De las dos manos.

19/03/2026

LA ROSA DE JERICÓ

 

Esta es una planta siempre ligada al tema de la magia y esoterismo, como nos recuerda el artículo que hoy os traigo.

No es fácil de encontrar en estas latitudes, por lo que muchos usan para esos menesteres lo que se llama la falsa rosa de Jericó.


Para los amantes de la jardinería os traigo un segundo artículo donde nos habla de las zonas donde se produce y la forma de plantarla y mantenerla. Y especialmente indicada para los principiantes, ya que esta es una planta que muere y resucita. 

 

https://www.hogarmania.com/jardineria/mantenimiento/rosa-jerico-planta-clave-brujeria.html

https://tiendahusqvarna.es/blog/rosa-de-jerico/?srsltid=AfmBOopsG_uwcWOX4c69Eg5hkDixvoPpmUS5r8M8yQXByPK-96rlYkMo

18/03/2026

BACTERIAS COMPARTIDAS

 

Aquel refrán español que dice que dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma condición, tiene un punto de evidencia científica que hasta ahora no se había comprobado en ninguna investigación específica.

El articulo de RTVE data de hace tres años y nos habla de un estudio científico realizado por 18 instituciones de todo el mundo.


Allí se ha podido comprobar que las personas que conviven bajo el mismo techo tienen en común una parte importante del microbiota, especialmente en la saliva y en el intestino.

Os recomiendo especialmente este artículo porque es corto, sencillo y seguro que te impulsa a seguir buceando en búsqueda de más datos.

https://www.rtve.es/noticias/20230118/investigacion-microbiota-interaccion-social/2416407.shtml


 

17/03/2026

ANILLOS DE COMPROMISO CON GPS


La fidelidad tiene desde antaño muchos mecanismos de control, especialmente humillantes para las mujeres alguno de ellos, como el cinturón de castidad.

Ahora las tecnologías también se prestan a esos menesteres. Una forma de hacer un “seguimiento” exhaustivo a tu pareja es el teléfono móvil, aunque en muchos casos se pueden burlar estas vigilancias con otras tecnologías antagónicas.


Traemos hoy un artículo algo exagerado, donde nos hablan de unos anillos de compromiso con GPS incorporado para tener localizada en todo momento a tu pareja, y ella a ti. Para quien lo quiera.

https://www.lavanguardia.com/tecnologia/20191210/472164499896/polemica-anillo-compromiso-equipado-gps-rastrear-pareja.html


 

16/03/2026

LA IDEOLOGÍA Y EL CEREBRO

 


La BBC nos presenta un artículo a tener en cuenta. Podemos leer las conclusiones de un estudio de cómo se comporta el cerebro en lo referente a las ideas políticas y sociales que cada uno tiene.

A través de una resonancia magnética se pueden observar los patrones de actividad del cerebro a la hora de tomar decisiones.


Las personas que son más impresionables ante situaciones de miedo y asco suelen ser las que tienen tendencias políticas e ideológicas conservadoras.

Hay muchas más referencias al estudio en este artículo, que al menos es curioso y muy interesante.

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/05/140520_ciencia_cerebro_conexiones_ideas_politicas_innatas_np

15/03/2026

14/03/2026

UNA Y OTRA VEZ


Una de las actividades que son el mayor reflejo de la fidelidad en las costumbres es el turismo. Parecería lógico repetir poco el destino de unas vacaciones para así poder conocer más y nuevos lugares. Pero no es así normalmente.


Siempre hay destinos que por múltiples razones o por una sola repetimos una y otra vez, sin cansarnos.

El artículo nos da los 10 argumentos habituales que se suelen esgrimir para volver a un destino turístico. Es interesante conocerlos y ver cuál se adapta más a nuestro caso, si es que no somos de los que no repetimos nunca.

https://www.cipollettidigital.com.ar/noticias/2018/06/20/6531-por-que-la-gente-viaja-a-los-mismos-lugares-una-y-otra-vez


13/03/2026

LA MANO INVISIBLE 1

 

LA MANO INVISIBLE                                                  ANTONION LLOP

Solo yo conocía el secreto de Anselmo. Bueno, también lo sabían sus padres y los médicos, pero unos no lo decían por vergüenza y los otros estaban obligados a guardarlo.

 Cuando en el paritorio se lo entregaron a su madre y esta notó el vacío de su mano derecha exclamó decepcionada: “¡Dios mío, es manco!”. Pero no lo era.

La primera que destapó el misterio fue una chica que contrataron para cuidarlo una tarde que salieron a cenar. Aleccionaron a la cuidadora para que los juguetes se los colocara en el lado izquierdo. El niño ya se había acostumbrado a aprehender los objetos con esa mano. Al ver el guirigay que el niño formaba con un sonajero que agitaba constantemente y le impedía entenderse por teléfono con su novio, la chica se lo trasladó a su lado derecho. Arrepentida de su crueldad volvió a acercarse al crío para enmendar su error. De pronto se le cayó el móvil al ver cómo el sonajero se agitaba flotando en el aire cerca de su muñeca derecha. Al verla tan asustada, Anselmito reía a carcajadas, lo que le daba un aspecto aún más siniestro.

La chica se lo dijo a los padres del bebé, que no se habían dado cuenta hasta ese momento de la presencia de la mano, y no volvió nunca a cuidar a ese niño embrujado. La madre, con algo de miedo acercó su dedo al espacio vacío cerca de la muñeca de su hijo. De pronto notó una presión que le hizo retirarlo inmediatamente. El niño estalló de nuevo en una carcajada al ver la reacción exagerada de su progenitora. Le llevaron a su pediatra el cuál tras manipular el apéndice invisible y acercarle el estetoscopio, les dijo:

—Su hijo tiene una mano normal al final de su brazo derecho. Incluso he podido seguir con el tacto la forma de sus dedos y palma y auscultar su pulso. Simplemente no se ve.

Los padres declinaron meterse en más especialistas para saber la causa de esa invisibilidad. Al fin y al cabo, su hijo podía manipular los objetos sin problemas.

Todo eso me lo contó Anselmo en el colegio al que íbamos juntos. Los niños al notar la falta de su mano derecha, le discriminaron llamándole Cervantes por analogía al famoso manco de Lepanto. Yo siempre me acerqué a él y le acompañé en los momentos de mayor marginación. Él era ambidextro y en el colegio manejaba las cosas con la izquierda para no llamar más la atención. Agradecido por mi solidaridad se declaró amigo mío y me confesó su secreto. Antes de abandonar el instituto se vengó de los más crueles de sus compañeros con collejas invisibles que desataron su carcajada de bebé.

Anselmo nunca sintió complejo por su defecto. Cuando ya de jóvenes quedábamos en una cafetería con chicas y estas miraban con disimulo y algo de reparo su muñeca derecha huérfana él tamborileaba la mesa con sus dedos. Antes de que pudieran reponerse de la sorpresa asía el vaso con el refresco, que flotaba solo en el aire hasta su boca. Ellas salían despavoridas mientras él desplegaba su famosa carcajada.

Con esa peculiaridad se quiso ganar la vida como ilusionista, pero solo llegó a ser uno mediocre. Como nunca tuvo habilidad en las manos para manejar una catarata de cartas ni una agilidad suficiente para esconder cosas solo le quedó el número del vaso flotante que llegó a cansar a los espectadores. Y terminó abandonando esa actividad. Entonces pretendió obtener una pensión de minusvalía por manco, pero no pasó el tribunal médico porque la mano no le faltaba, sino que no se veía.

Debía buscarse otra ocupación para afrontar la vida. Así que hablé con el encargado del Archivo Histórico donde yo trabajaba como bibliotecario para que le colocaran. Al no tener ninguna formación le ofrecieron una labor de taller. Había que alisar los legajos y empaquetarlos para lo cual disponían de una prensadora mecánica muy fácil de manejar.

El trabajo era monótono y rutinario. Él siempre notaba su mano, aunque no la viera. Pero tenía que soslayar el aviso que sus ojos daban a su cerebro de que ahí no había nada. Y cuando tienes que estar haciendo eso constantemente puedes llegar a olvidarte, sobre todo si tu cometido es rutinario. Anselmo siempre apoyaba su mano invisible en el montón de papeles para colocarlos y la retiraba antes de accionar la prensa. Un día sus neuronas no fueron advertidas de su particularidad y sucedió. Accionó la prensa cuando aún no había retirado su apéndice derecho y sintió un dolor agudísimo. Acto seguido una explosión de sangre y huesos triturados tiñó los documentos.

Cuando le amputaron la mano descubrieron que su piel tenía una pigmentación especial en esa parte que no dejaba pasar la luz. Pero el sistema óseo y cardiovascular estaban en su sitio.

Por fin Anselmo pudo obtener su codiciada pensión de invalidez. Pero jamás le volví a escuchar su famosa carcajada. 


 

UNA COLOMBIANA                                                                MANUEL GIL

 

En el hospital, la habitación 315 parecía flotar en un silencio distinto, hasta la gravedad parecía haberse olvidado de ella. Allí había llegado una mujer. Su cuerpo marcado por la furia de un fuego que había intentado consumirla y por un vehículo que parecía haber querido borrarla del mundo. Inmóvil total. Sus brazos terminaban en muñones y, aun así, en sus ojos se encendía una llama que ningún vendaje podía sofocar. Nadie sabía quién era. Por su permiso de residencia averiguaron que era colombiana. Tampoco sabían por qué la violencia la había elegido.

 

Maruja entraba cada mañana, para hacer la limpieza, envuelta en su traje protector que pesaba sobre ella tanto como su propia vida. Subcontratada, mal pagada y con cuatro meses de salario atrasado, la amenazaba un desahucio que ya tenía fecha marcada en su calendario.  En casa, su madre, atrapada por la demencia senil y la inmovilidad, parecía absorber toda esperanza. Se afanaba dándole masajes, como le había indicado alguna enfermera, pero nada lograba reanimarla.

 

Aquel día, al encontrarse con los ojos de la colombiana, Maruja sintió algo extraño: un calor silencioso que se filtraba entre vendas y cicatrices, un fuego vivo que le recordaba que, aunque uno esté hundido, siempre hay quien carga un destino aún más cruel.

 

Pablo, joven cirujano del hospital, caminaba por el pasillo agitado por la mezcla de miedo y entusiasmo que tienen los que saben que la grandeza está al borde del error. Su jefe, un tipo que desde que llegó le tenía en su punto de mira, había aprobado un procedimiento casi imposible, uno que prometía milagros pero amenazaba con arruinar su carrera.

En su ronda habitual se paró frente a la colombiana, vio el mismo fuego en los ojos que Maruja había visto: algo que parecía retar al mundo y la muerte con una calma que solo los que han conocido la vida en sus formas más duras pueden comprender.

 

Los días se sucedieron con la lentitud de las nubes pesadas. Cada jornada terminaba con Maruja arrastrando los pies por la calle, llevando consigo la angustia del desahucio y el peso de un hogar que se deshacía.

 

Una mañana, como siempre con una rutina mecánica, rellenó un boleto de la Primitiva. Los números parecían marcarse solos, como si una mano invisible supiera mejor que ella lo que debía marcar. Aquella misma noche, en casa, las manos de Maruja se movieron sobre su madre con un extraño fervor: los músculos marchitos de la anciana respondieron, y la mujer recuperó algo de movilidad, a ella le pareció un sueño.

 

Mientras tanto, en el quirófano, Pablo sintió lo mismo. Sus manos parecían no pertenecerle; el instrumental se movía bajo un control ajeno, guiado por un destino que él solo podía intuir. La operación, imposible en teoría, terminó en un éxito milagroso. Su jefe, incapaz de refutarlo, tuvo que tragarse su orgullo, y Pablo ascendió entre la incredulidad y la admiración.

 

El sábado, cuando Maruja y Pablo coincidieron camino a la habitación 315, algo en el aire los hizo sonreír como si compartieran un secreto. Pero la enfermera les detuvo con palabras que parecieron romper la realidad: la colombiana había fallecido esa misma noche. Ya no estaba allí.

 

Pobrecita dijo la enfermera. Ya nos contó todo la policía. Era de un pequeño pueblo en Colombia, una chamana a la que unos consideraban santa y otros bruja. Dicen que sus manos curaban milagrosamente. Un cartel del narcotráfico la había secuestrado para que sanara a uno de los suyos, aunque logró escapar… hasta que llegó aquí, pero la mano de los criminales es larga.

 

Maruja escuchó la historia y lágrimas invisibles se deslizaron por su rostro. Justo en ese momento, sin que ella fuera consciente de ello del bombo de la Primitiva iban saliendo los números, uno por uno, esos que ella marcó como si una mano invisible la guiara.

 

Pablo recordó entonces lo que había sentido en el quirófano, aquella sensación de una mano invisible moviendo la suya, pensó en la misteriosa colombiana: en su fuego, en sus ojos, en la vida que, incluso tras la muerte, parecía seguir tocando el mundo.


 

LA PALETA Y LA PLUMA                                              JUAN SANTOS

 

Tengo dos recuerdos de mis padres que guardo como oro en paño: una paleta de hierro forjado y una pluma estilográfica.

 

Cuando quiero hacer un auténtico pisto manchego y quedar bien con mis invitados, además de coger buenos ingredientes, utilizo la sartén con patas de mi madre y sobre todo su paleta.

 

Reconozco que soy muy mal cocinero, pero la paleta hace milagros. Cuando la cojo del rabo para cocinar, parece que cobra vida. Solo tengo que dejarme llevar y ella sola repicotea el pimiento y el tomate hasta su punto ideal. Si alguien intenta ayudarme para dale la vuelta al guiso, tiene que soltarla rápidamente porque se quema la mano. Ni siquiera, mi mujer, puede cogerla. Sin embargo, yo siento un calor y una textura muy agradable. Así me salen unos pistos deliciosos. Tan ricos como los que hacía mi madre.

 

El misterio de la paleta lo descubrí al poco tiempo de heredarla. Lo que no había observado hasta ahora, ha sido la gracia de la pluma estilográfica. Desde que mi padre la usaba para escribir sus coplillas, ha permanecido guardada en su estuche.

 

Hoy que andaba seco de inspiración y con la necesidad de escribir un texto que no salía, se me ha ocurrido utilizarla. ¡Qué maravilla! Ha sido poner el título, y la pluma ha arrastrado mi mano, línea a línea, escribiendo el relato de un tirón, con la misma diligencia que mi padre escribía las coplillas.

 

 

 

 

12/03/2026

EL FANTASMA DE MI VIDA


Para los que son fieles a sus percepciones extrasensoriales este artículo es el suyo. Tenemos aquí un análisis del tipo de personas que cree en fantasmas y en los fenómenos paranormales.

Las cifras son bastante más altas de lo que pensamos, al menos en los Estados Unidos que es donde más estudios se han hecho.


Para ver un fantasma o un espíritu se tienen que dar una serie de circunstancias, especialmente en la personalidad de la persona receptora. ¿Estás tú entre los propensos a tener este tipo de experiencias? Tendrás que leer el artículo para responder con precisión.

https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2021-10-27/hay-personas-mas-propensas-a-ver-fantasmas_3311562/


 

11/03/2026

JUNTOS TODA LA VIDA


Hablamos hoy de la fidelidad del mundo animal, sin incluir a las personas. Eso sería punto y aparte.

Nos trae el artículo una relación de diez animales, más o menos conocidos, que suelen vivir con la misma pareja toda la vida y, además, en algunos casos, se mantendrán solos el resto de sus días si fallece su media naranja.


No es lo más habitual dentro del mundo animal, ya que la excesiva fidelidad, en muchos casos, puede poner en peligro una de las normas básicas de supervivencia: la procreación.

https://www.jardiland.com/es/consejos-ideas/los-10-animales-que-permanecen-juntos-toda-la-vida


  

10/03/2026

NOSTALGIA TECNOLÓGICA

 

También añoramos a las viejas tecnologías que ya no usamos, aunque temporalmente no sean tan antiguas.

Nos quedamos apegados a objetos que, en su momento, fueron muy importantes en la vida diaria y luego, de pronto, fueron sustituidos por otros artilugios más potentes y efectivos.


El artículo nos hace un repaso por máquinas que fueron icónicas y luego pasaron a un modesto lugar en el trastero, en el mejor de los casos.

Nos habla de máquinas de escribir, cassettes, MP3 y walkman, entre otros. Que conste que a veces se recuperan como moda vintage y con mucha imposición, como ocurre con los vinilos.

https://www.infobae.com/tendencias/2025/07/12/parecian-eternos-y-hoy-son-solo-nostalgia-cuando-la-tecnologia-era-tangible-y-la-innovacion-tenia-rostro-humano/