Los grandes enigmas que nos rodean, y también los pequeños, suelen
caracterizarse por una serie de preguntas sin respuestas. Ahí es donde todo
tipo de aventureros de la información se atreven a colocar cualquier explicación
por descabellada que parezca.
El triángulo de las Bermudas es un clásico de los fenómenos extraños. Pero cuando un enigma, un misterio, tiene explicaciones concretas y correctas, deja de serlo. Y eso es lo que sucede con el famoso triángulo.
La ciencia nos ha facilitado el suficiente número de hipótesis sobre
los hundimientos y desapariciones en la zona que no es necesario buscar otras
explicaciones fantasiosas.
Probablemente se deba a la suma de varias de las posibilidades
científicas apuntadas. Os dejo dos muy buenos artículos que las detallan. No os
perdáis el segundo, es muy significativo, tanto como el hecho de que las
compañías aseguradoras no cobren ningún tipo de suplemento a los barcos y
aviones que transitan por la zona. Por algo será.
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