Las mutaciones genéticas,
descubiertas por biólogo neerlandés De Vires en 1900, no solamente son portadoras
de problemas para el que las posee.
En muchos casos las mutaciones son inocuas y pasan totalmente desapercibidas, sobre todo en un mundo tan tecnológico como en el que vivimos.
Luego tenemos las
mutaciones que son emisarias de enfermedades o taras que suponen serias
dificultades para nuestra vida diaria, cuando no la muerte.
Pero existen un tercer
grupo que son plenamente beneficiosas, y de esas nos habla el interesantísimo
artículo que os traigo hoy.
No os lo perdáis. Se lee fácil y se entiende mejor. No olvidemos que esas mutaciones imprevisibles son las que hicieron y hacen posible la evolución de las especies.
