No todas las noticias del Renacimiento supusieron la vuelta
de algo. Es más, en términos de Naturaleza, fueron siglos de mucho “descubrimiento”
y conquista, es decir, convulsos.
La llegada de occidente a tierras más despreocupadas del progreso humano supuso la puesta en peligro de muchas especies y algunas desaparecieron.
Hoy me fijo en el Nesophontes, un pequeñísimo mamífero que convivía,
más o menos en paz, con los dinosaurios y que fueron víctimas de las ratas que
llegaban en los barcos españoles a las islas del Caribe, su hábitat natural.
Más allá del siglo XVI no hay registrada ninguna observación
de este animalillo. El pobre resistió malas épocas como el Pleistoceno, donde
desparecieron los mamuts, pero su momento chungo llegaría bastante después.
.jpeg)