Tanto hablar de la inteligencia artificial asociándola a las máquinas y resulta que puede ser mucho más sencillo, barato y menos contaminante conseguirla en organismos vivos.
En eso lleva un tiempo trabajando un equipo español del CSIC. Su investigación consiste en modificar códigos genéticos en bacterias para que aprendan a reaccionar ante señales específicas.
Los logros, en
laboratorio, están siendo bastante notables, pero de ahí a que se consiga un superordenador
a base de hongos hay todavía un trecho importante, pero posible.
.jpeg)