Estando Felipe II por medio, todo es posible. La idea de la
construcción del Monasterio del Escorial basándose en una leyenda sobre la
puerta del inframundo junto al monte de Abantos, no está ni mucho menos
documentada, pero se deja caer.
La semana pasada, ya anochecido, iba yo paseando por una zona poco iluminada de mi barrio, donde habitan personas que podían resultar sospechosas de muchas cosas, pero no creía yo que de esoterismo también. Un muchacho joven le decía a otro, claramente, que la cuestión era saber dónde estaba la puerta del inframundo. Y el otro le respondía pausadamente que claro, claro.
Apreté el paso, no por miedo a ellos ni a lo que hubieran
tomado, sino pensando que se podría abrir un boquete en el suelo y tragarme
allí mismo, sin haber dejado artículos colgados en el blog para al menos un par
de semanas, por si pudiera volver de tamaño lugar.
Eso no quiere decir que os estoy aconsejando a no ir al Escorial,
ni siquiera a que no vengáis a mi barrio. Pero sí os recomiendo que leáis el artículo
y que os apuntéis como deberes conocer algo más sobre esa puñetera puerta
cuando vayáis a hacer turismo a San Lorenzo.
.jpg)