Hace 45 años, un astrónomo estadounidense descubrió una zona en el
Universo que llamó mucho la atención a la comunidad científica. Se trata de la
mayor zona vacía conocida que tenemos en el Universo.
Se bautizó como el vacío de Boötes y tiene como particularidad que apenas hay unas pocas galaxias en su interior, a pesar de sus grandes dimensiones.
Siguen los estudios para comprender las peculiaridades de estas zonas
del espacio exterior donde no hay absolutamente nada.
El artículo es sencillo y nos explica con claridad peculiaridades del
Universo, como esta y la falta de patrones en el comienzo de su formación.
