Algunos han intentado colocar ese episodio de persecución indiscriminada e injustificada a, principalmente, mujeres en la Edad Media.
Nada más lejos de la realidad. La caza de brujas empezó en pleno Renacimiento
y se extendió por casi 300 años. Una barbaridad.
Tampoco es cierto que fuera un fenómeno solo ligado a la Inquisición y a la Iglesia Católica. Cierto es que tuvieron su importancia, pero una gran parte de las 60.000 ejecuciones se hicieron desde tribunales civiles y en naciones protestantes.
Todo eso da que pensar. Detrás de esa masacre y ese control,
supuestamente a brujas, había un plan mordaza a la figura femenina, con el neo
capitalismo apostando fuerte por esas medidas represoras.
El tiempo de la razón del Renacimiento tuvo este lunar de locura
siniestra que a veces se intenta esconder debajo de la alfombra de la historia.
