Esta isla colombiana pasó de ser una de las cárceles con mayor registro de torturas en el país, a un punto turístico envidiable, tanto por sus riquezas selváticas como por sus mamíferos marinos, en concreto las ballenas jorobadas.
El artículo nos narra ambos aspectos de la isla. Afortunadamente
ya superado su pasado como la Alcatraz colombiana, ahora se ha convertido en
Parque Natural y es visitable, aunque todavía no está masificada. A
ello contribuye sus rutas de acceso que no son especialmente rápidas, ni
cómodas.
