También añoramos a las viejas tecnologías que ya no usamos, aunque temporalmente no sean tan antiguas.
Nos quedamos apegados a objetos que, en su momento, fueron muy importantes en la vida diaria y luego, de pronto, fueron sustituidos por otros artilugios más potentes y efectivos.
El artículo nos hace un repaso por máquinas
que fueron icónicas y luego pasaron a un modesto lugar en el trastero, en el
mejor de los casos.
Nos habla de máquinas de escribir,
cassettes, MP3 y walkman, entre otros. Que conste que a veces se recuperan como
moda vintage y con mucha imposición, como ocurre con los vinilos.

Cada vez la vida de los objetos tecnológicos es más breve. Confieso que me he tenido qir deshacer de muchos por falta de espacio, pero los vinilos, los tengo todos y me encanta ponerlos muy de vez en cuando y sobre todo acariciar sus portadas, para mi tienen un efecto muy evocador.
ResponderEliminarReza un refrán castellano, que dice : renovarse o morir. Pues bien yo no estoy de acuerdo con eso. Claro que debemos innovar y avanzar y sacar utensilios más útiles y prácticos. Pero porque otros que nos han dado un magnífico servicio y se pueden y deben recomponer, tienen que acabar en el trastero o el basurero?
ResponderEliminarEntre todos los artilugios destaca uno que ni arrinconamos ni conservamos por nostalgia, sino que mantenemos con plena vigencia: el libro de papel. Su versión digital todavía no ha podido con él.
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