Nos podemos remontar al siglo XIX y a las hermanas Fox, pero eso queda
ya demasiado lejano para la memoria, teniendo en cuenta que la literatura, el
cine y alguna que otra experiencia juvenil, nos han dejado rastros y huellas de
lo que puede suponer hacer una sesión hogareña de Ouija.
Todo nos lo podemos tomar a broma, o muy en serio, pero luego hay que aceptar las consecuencias psicológicas o incluso físicas que se pueden derivar de una práctica poco responsable.
No se trata de un deporte de riesgo, pero puedes correr más peligro que
haciendo puenting. Son muchos los factores que influyen y debemos hacer un
cálculo de riesgos y divertimento.
Os dejo un artículo buenísimo, donde nos dan un repaso histórico de la
ouija, además de enumerar peligros e inconvenientes. No está redactado desde
una perspectiva exotérica, ni mucho menos. Al contrario, yo lo considero una
guía práctica que todo aquel que quiera hacer una sesión de espiritismo con
tablero, antes tendría que leer.
https://www.elcorreoweb.es/andalucia/2017/03/12/juego-maldito-tablero-ouija-104791063.html
.jpg)
Entiendo que haya personas que necesiten estos recursos para sentir de cerca a los seres que se han ido. Yo no. Pero es que soy un poco como Santo Tomás.
ResponderEliminar