Algunas se fugaron, las menos, y el resto fueron puestas en libertad por sus dueños, que no soportaban el ruido molesto que emite este animal, adquirido legalmente como mascota hasta 2005
Hablamos de la cotorra argentina, una especie alóctona -no es de aquí- que se ha multiplicado, peligrosamente viviendo en libertad.
El artículo habla sobre los peligros que va a suponer para la agricultura
su expansión fuera de las ciudades.
Además, su control natural es imposible ya que no tiene depredadores y
su régimen alimenticio es muy variado.
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Es verdad. En los árboles del paseo de la Esperanza y en el Madrid Río se las puede ver alborotando. Es el inconveniente de alterar el equilibrio de la naturaleza.
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