Fue a finales del siglo XIX, en Estados Unidos, cuando se puso de modo fotografiarse buscando que en la instantánea pudiera reflejarse algún espíritu.
Había auténticos fotógrafos especializados en este tema. No es que
tuvieran una especial relación con fantasmas y demás seres extrasensoriales, es
que dominaban perfectamente la técnica de la manipulación fotográfica.
Ahí os dejo este interesante artículo, con fotos espectrales incluidas.
No paséis miedo, por favor.

Siempre ha habido gente supersticiosa y personas sin escrúpulos que se han aprovechado de ellos para mostrarles aquello que querían ver. Aún actualmente, cuando la fotografía ya no tiene casi secretos, se muestran en la televisión algunas instantáneas donde un reflejo o un defecto de exposición son interpretados como de ultratumba (lo de la manipulación por IA, ya no lo cuento). Mientras no entendamos el proceso natural de la vida estaremos expuestos a ese tipo de creencias prejuiciosas.
ResponderEliminarQuien no ha oído hablar de los espíritus, almas que se van, pero por extrañas razones no desaparecen del todo. Véase el caso, quizá de los más conocidos, del Palacio de Linares y su Raimunda. O de la Casa de las Siete Chimeneas. E igualmente , tal como se comprueba, a veces aparecen con más o menos claridad en algunas fotos, junto a las personas con las que han convivido. No lo dudo. Pero yo, no llego a creerlo. Aquí estoy más cerca de Santo Tomás.
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