No hubiera sido mala idea traer al blog un artículo sobre el arte de fotografiar el alma, si es que es posible.
Nos vamos a remontar a una más o menos vieja leyenda de los indios norteamericanos, que no se dejaban fotografiar pensando que aquello podría robarles el alma.
Ahora la intimidad se ha perdido por completo con las redes sociales y
el alma se va con ellas vagando para siempre por redes inmensas de internet.
https://www.diariodeleon.es/sociedad/180903/407709/robar-
alma.html
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Soy amante de la fotografía, y robo el alma a cualquier edificio o piedra vieja que se ponga por delante. y me encantan las de grupo con mis amigos o familia. Cuando las veo, revivo el momento y lo vuelvo a disfrutar. Pero no me parece prudente fotografiar a alguien por descuido. No les se les roba el alma, por supuesto, pero si su intimidad y eso es muy grave.
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