Nuestro teléfono
móvil tiene aplicaciones donde se nos proporciona datos bastante fiables sobre
el pronóstico del tiempo meteorológico.
En este completo artículo os explicamos cómo funcionan y cuándo son más fiables. Aun así, el error siempre puede estar a la vuelta de la esquina.
Las variables de los fenómenos climáticos se rigen por un
principio matemático que se llama la Teoría del caos. En pocas palabras, viene a decir, que una pequeña
variante meteorológica, con el trascurso de las horas y los días puede provocar
grandes cambios en las previsiones.
Lo que tenemos claro es que cuando el pronóstico es a no más
de dos o tres días, las probabilidades de acertar son altísimas. Ir más allá
supone una disminución notable de la precisión, pero, en líneas generales, se
acierta cuando el plazo no va más allá de 7 días.
SOLUCIÓN AL CONCURSO
Pues de nuevo enhorabuena a Rosa. No se le escapa una. Efectivamente, la frase en clave ocultaba continuas referencias al libro El Camino: el título, el nombre del autor (Miguel Delibes) y los sobrenombres y apodos de los protagonistas, el mochuelo, las guindillas, el moñigo, el tiñoso.
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Conocer la temperatura que vas a disfrutar en breve, es importante. Y desde luego por regla general en un plazo de tres días suele ser bastante acertado. Pero la ciencia tiene sus caprichos y no siempre da en el clavo. Personalmente creo que acierta más que falla. Y obviar advertencias como la de hace dos meses o ya tres? hizo en Valencia, fue una barbaridad, véanse los resultados. Aunque su ilustre representante lo siga negando.
ResponderEliminarEnhorabuena Rosa. Tu si que das en el clavo.
ResponderEliminarGracias. Esta vez jugaba con ventaja. Había leído hace tiempo el libro y la frase me llevó a pensar en él
ResponderEliminarCómo dice Araceli los aciertos ganan sobre las previsiones del tiempo sobre todo si se hacen no más allá de tres cuatro días. Aunque siempre puede intervenir un fenómeno puntual que las cambie. Tengo que confesar que yo las consulto y que, a veces, me han hecho cambiar los planes que tenía con el riesgo de que podía equivocarme.
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