30/08/2025

SURINAM, EL DESCONOCIDO

 


A algunos su nombre quizás les haga pensar en un país asiático, pero no. Surinam ostenta este nombre desde 1975, cuando consiguió la independencia de Países Bajos. Antes era conocido como Guayana holandesa, por eso su idioma oficial es el neerlandés.


Es uno de los paraísos desconocidos y mejor conservados de esta zona atlántica. Mezcla de culturas, razas y religiones. Un destino turístico alternativo, que podría estar muy bien. Y si no, pues leemos el artículo, que no es lo mismo, pero algo es algo.

https://efeagro.com/surinam-un-tesoro-desconocido/

29/08/2025

EL CHARCO 1

 

NARCISO                                                        ANTONIO LLOP

Muchachos, les voy a contar un cuento para que aprendan a ser comedidos con sus deseos. No deben anhelar sus sueños de una forma demasiado intensa. Porque siempre aparecerá uno de los diablillos de la decepción para aprovecharse de su debilidad. O algo peor.

Érase una vez una charca rodeada de lirios y juncos. Se alimentaba de un torrente de montaña que le proporcionaba frescor y un colorido azulado verdoso. En ella convivían sapos y ranas saltarinas con sus renacuajos buceando por todos lados junto a inquietantes tritones y cangrejos de agua dulce en los bordes. Sobrevolaban el espacio algunas libélulas y mosquitos que de vez en cuando se posaban en la parte exterior del agua. De vez en cuando aparecían otros animales, como gamos y jabalíes, que abrevaban allí.

También se acercaba a la charca todos los días un hombre, llamado Narciso, que nadie sabía de dónde venía. Solo que todas las mañanas a la misma hora se miraba en su superficie. Era un hombre de bonitos rasgos: una nariz respingona, ojos grandes y claros, boca y labios carnosos, abundante cabello y mentón bien perfilado. Después de contemplarse largo rato abría una sonrisa que denotaba su satisfacción con la imagen reflejada en el agua.

Una noche hubo una gran tormenta. Los truenos y relámpagos asolaron ese entorno idílico. La violencia de la lluvia arrancó el limo y la tierra de entre las rocas El torrente que alimentaba a la charca arrastró hacia abajo esos materiales. El agua se tiñó de un color amarronado. Cuando amaneció, Narciso vino como todas las mañanas a ver su bello rostro reflejado en la lámina fluida. Pero aquel espejo ya no le devolvía sus hermosos perfiles. En su superficie borrosa, su nariz aparecía horriblemente deformada, su pelo enmarañado y sus orejas despegadas del rostro. Lo turbio del agua también enmascaraba su piel sonrosada y sus ojos verdes. Narciso se asustó mucho. No pensó en que la charca recuperaría su color azulado verdoso al día siguiente, en cuanto se disolviera la suciedad. Necesitaba ver su bonita cara ya. Tanto, tanto, lo deseó que uno de los tritones se asomó a la superficie. El animalillo lo miró con ojos trasmutados a humano y dijo:

—Veo que has sufrido una gran decepción. Yo puedo hacer que recuperes tu hermosa figura.

—Y ¿qué tengo que hacer? Pídame cualquier cosa.

—Es muy sencillo -dijo sacando un pergamino del agua-. Solo tienes que aceptar estas condiciones.

 

Narciso firmó sin dudar lo que le presentaba el tritón, y sin mirar lo que firmaba, porque deseaba mucho volver a sus colores sonrosados y su perfil simétrico en el fluido espejo.

De esta forma, mis queridos muchachos, le colaron a nuestro presidente Milei la criptomoneda que hizo perder a tanta gente sus ahorros.

Así que no seáis uno de esos Narcisos que se están mirando constantemente en el espejo y darían cualquier cosa por conseguir sus sueños. Y, sobre todo, no creáis en estos presumidos de manera ciega.

EL SUEÑO AMERICANO                                                        MANUEL GIL

 

A la luz del celuloide fue cuando

al suave abrigo de la oscuridad,

forjé el deseo; huir de la mediocridad,

ser dueño de mí, ponerme al mando.

 

Con cruzar el charco, viví soñando,

abrazar a la causa de la libertad,

jazz, cine, otro mundo, otra sociedad,

soñé despierto con cambiar de bando.

 

En brazos del mar a bordo de un barco

mi sueño viajaba abierto en canal,

la gloria allá, al otro lado de charco.

 

Tierra prometida, la meta ideal

pero este cuadro hoy tiene otro marco

A mi cuento le han cambiado el final.


 

EL CHARCO                                                    CARLOS BORT

 

Hoy las cejas enarco,

ojizarco.

 

No me gustan los narcos,

sí los barcos.

 

Hago fotos que enmarco,

flecha y arco.

 

No escribo cual Plutarco,

soy anarco.

 

En apretar soy parco,

mucho abarco.

 

Seguidilla, ahí te aparco

en to'l charco.


 

28/08/2025

COLÓN, RODEADO DE MISTERIOS

 

Este sí que es un tema apasionante, Colón, ni más ni menos. Se abren cantidad de preguntas con respuestas no del todo claras sobre este personaje de nuestra historia.


El artículo que os presento, que además remite a un buen programa de televisión sobre enigmas que no lo conduce ningún Íker, afortunadamente, nos relata interrogantes y soluciones a dudas que se abren sobre el descubrimiento de América y Colón, no sobre si nació en Albacete, en Génova o un suburbio de Sebastopol.

Interesante no, lo siguiente. A mí me ha encantado, aunque no esté absolutamente de acuerdo con todas las hipótesis, pero me parecen muy bien sustentadas. Eso es lo que se necesita al hacer un informe histórico, rigor y seriedad.

https://www.huffingtonpost.es/2016/12/22/misterios-sobre-colon_n_13771314.html

27/08/2025

BISONTES AMERICANOS, CON ADN BOVINO


Los bisontes, los búfalos, se salvaron de milagro de la desaparición en la América de principios del siglo XX.

Ahora, haciendo estudios genéticos, se ha descubierto que tienen cargas genéticas de ganado bovino doméstico. Eso ha defraudado a mucho purista norteamericano, pero puede que fuera la causa fundamental de que no llegaran a desaparecer.


Ese mestizaje, aunque muy leve, ha sido consecuencia de intentos de cruces de ganaderos y también de escapadas nocturnas de búfalos a rebaños cercanos, en pleno siglo XIX.

https://www.nationalgeographic.com.es/mundo-animal/por-que-todos-los-bisontes-americanos-tienen-algo-de-adn-bovino_25739

 

26/08/2025

DOUGLAS ENGELBART, ATADO A UN RATÓN


Seguro estoy que casi nadie asocia este nombre al creador del ratón del ordenador, y, además, hace más tiempo que lo que la mayoría pudiera creer.


Este inventor americano falleció ya hace 12 años, pero su labor inventiva la tenemos ahí, tocándola todos los días con los dedos.

En este artículo descubriremos otras facetas, algo obsesivas del informático estadounidense, que no  fueron tan creativas como su famoso ratón. Como decía la película, nadie es perfecto.

https://www.rtve.es/noticias/20130704/douglas-engelbart-visionario-hizo-informatica-mas-accesible/705624.shtml

25/08/2025

BERNARDO HOUSSAY, EL PRIMER NOBEL LATINOAMERICANO


Muy interesante la biografía de este médico argentino que fue el primer latinoamericano en conseguir un Premio Nobel, muy a pesar del agrado de Perón, que no se alegró demasiado con el galardón, ya que el premiado fue perseguido por sus ideas políticas, a favor de los aliados en la Segunda Guerra Mundial.

Sus estudios sobre la diabetes fueron esenciales en el tratamiento con insulina y por ello fue reconocido por la élite científica de mitad del siglo XX.


Además, su biografía es bastante reseñable y curiosa. Todo esto lo podréis leer en este interesante artículo.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-49693723

22/08/2025

AL LADO 2

 

MUJER PERPLEJA SOBRE FONDO RALLADO             SANTIAGO J. MARTÍN

Nunca se habían visto antes hasta aquel 23 de mayo a las 16:48. Y en la espesura de la ciudad, a veces tan oscura, sus caminos, casi siempre paralelos, pudieron haberse cruzado en más de una ocasión.

Nada tenía que ver Eloísa, la mujer empoderada, emprendedora y sofisticada, con Alejandra, madre entregada a la vida de sus 4 hijos, a las escaleras que fregaba todas las mañanas y a observar impotente cómo las arrugas iban poniendo banderas de victoria en su piel.

Eloísa nació 5 años antes que Alejandra, pero en la misma maternidad de la calle O’Donell. Puede que compartieran sábanas y manos de matrona, pero, evidentemente, no se llegaron a ver.

Alejandra rara vez pisaba las zonas nobles de Madrid, si no era para limpiar una oficina o llevar al pequeño, en su día, a un ortopeda que, a duras penas, consiguió que Pedrito cojeara cada vez menos,  por culpa de esa deformidad que le venía de nacimiento.

Lo que es la vida, ambas habían esbozado una sonrisa parecida cuando estuvieron por primera vez en el Museo del Prado. Una, Eloísa, anticipando lo que serían muchas visitas a las salas de Velázquez y Tintoreto, sus pintores preferidos. La otra, Alejandra, sorprendida de la magnitud del arte comparada con la insignificancia de su vida, haciendo requiebros a la pobreza  en aquel Manoteras de los años 80.

La mujer rica, me permito llamarla así para no repetir tanto su nombre, comenzó a trabajar en diversos negocios paternos y llegó a ser la CEO, como se dice ahora, de la división química del negocio.

¿Y quién piensan ustedes que limpiaba todos los días su despacho, además de otras dependencias? Pues no, no era Alejandra, a la que tendré que llamar la mujer pobre. No me quedaba otra solución.

No era ella la limpiadora, pero sí otra mujer de la misma empresa. Como ven caminos paralelos, muy levemente y que no se llegaron a cruzar hasta ese 23 de mayo a primera hora de la tarde.

Ese día Alejandra, la pobre (en sentido doble) tuvo la desdicha de sustituir a la limpiadora de las oficinas de la Calle Miguel Ángel, donde la rica Eloísa, dirigía con mano firme una compañía que solo había hecho que mejorar los balances desde que ella se hizo cargo.

Si algo bueno tenía LIMPIABIEN SL era que no esquilmaba en recursos para sus empleados. Disponían de todo tipo de utensilios de limpieza, modernos, robotizados incluso, y hasta se desplazaban en vehículo de empresa, si tenían permiso de conducir.

Salía del restaurante la rica, la afortunada, la bien nacida, cuando una furgoneta de marca francesa, conducida por una mujer cansada, agobiada, malherida por una vida sin descanso, se la llevó por delante saltándose el paso de peatones.

Alejandra quedó paralizada, absorta en su error fatal, aterrorizada por las consecuencias de su agotamiento por dentro y por fuera. Mientras, Eloísa, esbozaba una especie de sonrisa, la última, todavía con el móvil  en su mano y un mensaje donde una amiga le auguraba una feliz y merecida jubilación.  

 

 LA PASAJERA DEL ASIENTO DE LA LADO                           MANUEL GIL 


¡Deben ser ellos! ¡Oh, Dios, qué puedo hacer! Si tiro el móvil ahora me verán y podría intentar explicarme, pero ¿me creerán? Detrás hay otros dos que creo que me siguen. ¿Cómo he podido meterme en este embrollo?


Esos turbulentos pensamientos agitaban la mente de Patricia, para la que el viaje que tantas veces había hecho, Madrid–Sevilla en el Ave, se había convertido en una terrorífica aventura. Cuando ocupó su asiento de clase preferente, no había mucha gente; si estaba ocupado el de al lado, una mujer de una edad parecida a la suya, elegante y guapa, y, ¡oh casualidad!, vestía la blusa de Hermes, la misma que llevaba ella y que le había traído su marido de París hace unos días. La blusa tenía bellos motivos de cabezas de caballo y no era fácil pasar desapercibida con ella. Miró a la pasajera de al lado y esbozó una sonrisa de resignada disculpa, que la otra respondió de manera parecida.


No pudo disimular su curiosidad por la pasajera de al lado, que parecía nerviosa y preocupada. Miraba el móvil, escribía y se tocaba el cabello de forma compulsiva; algo la agitaba, algo que no hacía más que alimentar la curiosidad de Patricia. Sonó el móvil de ella y, con un gesto de disculpa, se apartó un poco hacia el pasillo para contestar: “Sí, claro que llegaré a tiempo, y sí, por supuesto que lo llevo; lo que hemos pactado está asegurado. No me gusta ese tono de amenaza. Saldré de Barcelona y llegaré a París a la hora prevista; ya os pasé el billete por WhatsApp para que vierais el horario”.


Patricia quedó impactada por la conversación. Este tren va a Sevilla, no a París; algo hay de extraño en la de al lado. Por supuesto no osaría preguntarle, pero la vio sentarse nerviosa, remover cosas en un bolso, y le preocupó sobremanera que uno de los objetos que portaba fuera una pistola. Su imaginación se desbordó. ¿Qué historia se estaba desarrollando a su lado, allí mismo, algo que tenía que ver con esa mujer y a quién había mentido por teléfono? ¿Qué esperarían ellos de ella?


Absorta en sus pensamientos, no podía concentrarse en el libro que intentaba leer. Acabó quedándose traspuesta cuando ya no faltaba mucho para llegar a destino. Al abrir los ojos, se dio cuenta de que la de al lado ya no estaba. ¿Habrá ido a tomar algo? Supuso, pero se dio cuenta de que el bolso que había depositado en la rejilla superior ya no estaba. Vaya, solo puede haberse bajado en Córdoba; es la única parada que ha hecho este tren, pensó. En fin, qué mujer más rara, qué se traería entre manos. Entonces reparó en que el móvil de su vecina pasajera estaba en el asiento.


No pudo dominar su curiosidad y lo encendió. Le costó probar con las líneas de desbloqueo, pero una L al revés le dio paso a las pantallas. Estaban anunciando la llegada a Sevilla y el tren aminoraba la marcha.


Recogió el poco equipaje que llevaba; nadie la esperaba en la estación, cogería un taxi hasta su hotel.


Ya fuera del tren, abrió el WhatsApp de la misteriosa pasajera y leyó un mensaje que le heló la sangre: “Bájate donde puedas, huye. Han logrado rastrear tu ubicación a través del móvil y saben que vas en ese tren. Si no hay ninguna parada, activa la emergencia para pararlo y sal de ahí como sea. Te estarán esperando y eso sería fatal para ti. Saben incluso cómo vas vestida, aunque no te conozcan.” Vio, a no mucha distancia, que dos tipos la seguían. En medio de su turbación, una frase que le decía su madre acudió a su cabeza: “La curiosidad excesiva puede ser peligrosa.”





El VECINO DE AL LADO                         MARÍA ISABEL RUANO 

Enciende la luz cada mañana

y pasea a su perro amigo.

Regresa contento a casa.

No deja de ser para mí, 

un desconocido.

Abre las ventanas de la dicha,

su casa desprende un aroma peculiar.

Desaparece entre misterios y pasillos.

Su presencia me llena de gozo.

Ignora que le observo cada día

con la luz apagada, detrás del visillo,

componiendo con la imaginación

historias con sabor a beso,

caminos largos, pasillos cortos

que se encuentran en un abrazo

a la entrada de su casa,

en el medio del pasillo,

en cualquier rellano de la mente,

del portal o del edificio.

No deja de ser para mí, 

un desafío.




AL LADO.                                       CARLOS BORT


Me tiene el último tema

anonadado.

Es algo que a veces quema

lo que hay al lado.


Pensándolo esta mañana

me quedo en casa,

mirando por la ventana.

A ver qué pasa.


Tiene Nina mi vecina

un no sé qué,

que mi sangre contamina

de yo que sé.


La de enfrente no es tan fina,

pero algo hay.

Y es que, cuando ella camina,

caray, caray.


Me viene en mente la bella

del 33.

¿Cómo se llamaba aquella?

¿María José?


Por no hablar de la del patio

que cuando tiende,

genera en mí kilovatios

de los que encienden.


Ya me lo dice Don Mario

el del tercero.

Es breve su comentario,

mas muy certero:


Si hay en este vecindario

tantas mujeres

que te hacen pasar calvarios,

¿pa qué las quieres?








EL RAIDO SOFÁ.                                        ARACELI DEL PICO 



  Estaba repasando el periódico. No el de hoy. El de hacia algunos años, cuando el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, anunciaba la creación de la UME. Y las consecuentes y demoledoras críticas que recibió.


  Jacobo Izquierdo Mañas, era un hombre de 78 años, alto y aún bien parecido. Con peculiaridades que le hacían muy especial. Entre sus amigos le criticaban con frecuencia, su “manía” de tomar apuntes de todo. De guardar cualquier recorte de periódico y de convertir su entorno en un pequeño rastro. Tenían claro que el síndrome de Diógenes, iba con él. 


  A tales prendas, también le añadían su falta de generosidad. Mentira. Solo era austero consigo mismo. Tenía desde hacía varios años, la misma casa, los mismos muebles y no era amigo de cambiar de ropa. Limpia y bastaba. Entre los muebles, en el pequeño salón un sofá de skai, desgastado y que en verano se convertía en casi una tortura. El aire acondicionado era algo que ni siquiera se había planteado. Un ventilador apañado y que llevaba de un lugar a otro de la casa, era suficiente. 


  Pero nadie comprendía la razón de que tuviera ese sofá marrón, feo y desgastado y que en los días de excesivo calor, como estaba siendo ese verano, le producía escozores en el culo.


  Llamaron a la puerta. Fue a abrir. Un amigo de los de verdad venía a compartir un rato de      charla. Sus casas situadas una al lado de la otra y de las mismas características en el exterior. Por dentro con notables diferencias. Si que eran amigos, pero con frecuencia la pacífica charla, se convertía en una gresca de elevado tono. Pero nunca llegaba la sangre al rio. Los ideales eran muy diferentes. Pero la amistad era sincera.


  Jacobo Izquierdo, parecía haber nacido bajo el símbolo de su apellido. Sus raíces que veneraba, le habían conducido por esa senda y cuando ya mayor analizó  a su familia, supo que él seguiría el mismo camino.


Mateo, hace un vino?

Hace, y con unas buenas aceitunas de Campo Real, que me consta que tienes.

Tengo. Y tengo un buen chorizo de León y una buena cecina. Amén de un pan para acompañar bien rico.


Sacó su mejor botella de Protos.


Joer Jacobo, que buenos vinos te gastas.

La verdad es que yo para mi solito, no abro estas botellas. Pero para un amigo que se deja caer de vez en cuando por mi casa, pues si la verdad.

Pues chico, yo no. Si la tengo la abro para mi y el que venga atrás …

Tú tampoco. No digo que no la abras para ti, pero yo siempre he tomado buenos vinos en tu casa. Tú serás un facha. Pero un facha desprendido.


  Y como salió la palabra prohibida, pues la mecha se encendió y la conversación derivó por derroteros que caldearon el ambiente con más grados que los que había en el exterior. El fuego cruel había asolado poblaciones aledañas. Jacobo hacia ver a Mateo, que gracias a la creación de la UME, estos terribles incendios y a pesar de su virulencia al fin se controlaban.


  Le mostró el periódico del año 2005 y que él se cuidó de  guardar con celo, para hacerle ver que gracias al empeño del ex presidente Zapatero, esta Unidad prosperó y fue y estaba siendo útil en los múltiples desastres que asolaban el País. Aunque tal como se iban propagando era imposible controlarlo todo. La desidia de las diferentes comunidades autónomas. Algún rayo tormentoso. Y sobre todo la maldad sin límites de muchos, habían envuelto en llamas una tierra próspera y bendecida por la naturaleza.


   Matías no reconocía aquello de la maldad de muchos. ¿Cómo iban  a quemar adrede las tierras? 


Sencillo. Para dejarlas inútiles para el cultivo y adquirirlas por un precio mínimo…


 Enfrascados en defender cada uno de ellos su opuesta posición, oyeron tarde las voces que procedían  de un megáfono pidiendo que desalojaran sus casas de inmediato.


  Mateo, salió corriendo. Siguió las instrucciones de los miembros de la UME. Jacobo cerró su casa, observó el giro del viento y presumió que las llamas iban a ir hacia otro lado. Empapó una manta con agua y se cubrió con ella. Y tranquilamente se sentó en su raído sofá. Mientras murmuraba.


Espero haber acertado Estrella. Si no, pronto estaremos juntos. Aquí me quedo esperando en nuestro sofá, donde tanto nos hemos dado. Y donde por primera vez nuestros labios se rozaron, ¿te acuerdas?. Desde entonces solo hubo poesía en nuestro entorno, en nuestras vidas y en los rosales que sembraste al pié de la valla.

   




REMANSO DE PAZ.                               JUANA DOMÍNGUEZ 

Un sendero tortuoso, empinado, llega hasta un rincón verde esmeralda, con pinceladas de morado, amarillo y blanco de las flores que lo cuajan. Me siento bajo los altos pinos, que pretenden tocar el cielo en busca de luz y sol, me parecen casi humanos.

 Sus agujas cubren de marrón tostado el suelo, donde la vida bulle: hongos, musgo grueso y húmedo, trozos de ramas muertas y corteza desprendida pueblan el suelo. Hormigas incansables, afanosas, recogen cuanto encuentran, sin que las mariposas de mil colores que revolotean  de flor en flor a la orilla del arroyo, que baja trasparente y limpio, las distraiga en su quehacer. 

La pradera soleada y brillante deslumbra al atardecer, con los matices rojos y anaranjados del ocaso, cubriendo de oro las ramas de los robles. Un pájaro negro, con tintes azulados y verdosos, puebla de gritos el entorno, llamando urgentemente a sus congéneres, arrancando notas agudas al compás de su cantar: cuaaág , cuaaág.

 Un ciervo se asoma al llano solitario, alzando la cabeza altanero, mira con ojos redondos, descarados, al aprendiz de cantor, invitándole a volar, a que le deje solazarse y relajarse ramoneando la fresca hierva. De repente salta y se aleja con un trotecillo de baile, a descubierto al humano que ha invadido su paz en el entorno tranquilo,  que la naturaleza guarda y protege de los abusos de desalmados mortales,  que contaminan y ajan todo lo que miran y tocan. 

Le entiendo, se aleja corriendo porque mi presencia a su lado le provoca desconfianza. 



             




21/08/2025

ENCUENTRA TU DOPPELGANGER


Es posible que con este nombre nunca lo hayáis escuchado, pero si os digo la palabra sosias o doble, empezaréis a centraros en el tema de hoy.


Se trata de un fenómeno que ha interesado desde las antiguas civilizaciones egipcias hasta el mundo digital actual.

El artículo también nos habla de cazadoras de doppelganger. Lo digo por si quieres que te echen una mano  para encontrar el tuyo.

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/05/160427_doppelgangers_gemelos_extranos_fantasmagoricos_selfies_finde_dv

20/08/2025

EL AMOR PARA TODA LA VIDA



En el reino animal también existen parejas inseparables, aunque no es lo más frecuente. Aquí os paso una lista de 10 casos.

Observareis que el hombre y la mujer no están entre ellos. Pues por algo será.

https://www.jardiland.com/es/consejos-ideas/los-10-animales-que-permanecen-juntos-toda-la-vida

19/08/2025

LA INVENCIÓN PARALELA


Lo de inventar dos cosas casi a la vez es algo que viene sucediendo desde que el hombre empezó a crear útiles y herramientas hace cientos de miles de años.

Luego se ha ido repitiendo constantemente. Todo ello venía facilitado por la falta de comunicación entre los propios inventores.


El artículo hace una serie de enumeraciones buenísimas de distintos inventos, aunque ya os adelanto que tiene un lunar al hablar del teléfono, al no mencionar siquiera a su verdadero creador, Antonio Meucci. Está claro que ni los expertos llegan a enterarse.

Al autor del artículo le han colado un “gol” por intentar colocar el teléfono como invento paralelo, que los hubo, en vez de como robo de patentes.

https://www.perecondom.com/2020/11/28/los-inventos-paralelos-y-simultaneos/

18/08/2025

ARTHUR EDDINGTON, LA SOMBRA BENEFACTORA DE EINSTEIN

 


Todo el mundo necesitamos, bastantes veces a lo largo de nuestra vida, una persona que no apoye, nos corrija,  nos ayude, nos anime y dé la cara por nosotros.


En el mundo de la ciencia también. Hoy os traigo una historia, quizás no muy conocida en España, pero entrañable dentro del mundo de la física.

El artículo de la BBC nos narra todo el periplo de un científico pacifista británico para conseguir probar las teorías de un loco llamado Einstein, que además estaba bloqueado y enfermo en Alemania.

Leed el artículo y disfrutad de la figura de Arthur Eddington, merece mucho la pena.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-48401484

16/08/2025

EL CURIOSO MAPA DE LATITUDES

 


Puede parecer una tontería, pero os lo aconsejo porque va de lo curioso a lo impresionante. Eso de ver en un mapa situado, junto a tu ciudad, otro punto muy lejano, simplemente por la coincidencia de latitud, es más que curioso.


Los mapas me maravillan y esconden a todas luces informaciones que nos empeñamos en no ver, pero ahí están, venga, a disfrutar del artículo.

https://www.traveler.es/experiencias/articulos/mapa-curiosidades-ciudades-que-comparten-latitud/15665


 

15/08/2025

AL LADO 1

 

POR SER CREATIVO                                                   ANTONIO LLOP

El calvario judicial por el que estoy pasando no se lo deseo ni a mi peor enemigo. Y eso que yo no los tengo. Y todo por una epifanía impostada.

Todo empezó la tarde en la que apareció aquel joven rubio por el bar donde nos reuníamos los del grupo de Creación Literaria. Mientras hacíamos nuestra acostumbrada tertulia tomando cañas de cerveza, él se sentó en una de las mesas del fondo del local. Es difícil apreciar cuando alguien te mira directamente. La mirada desde cierta distancia es algo direccionalmente inconcreto si no se mide con instrumentos de precisión. El caso es que yo tenía esa sensación de incomodidad de cuando alguien te observa de una forma irritante.

Los días siguientes de tertulia noté su presencia en otras mesas menos alejadas de la nuestra. Y ya no me cupo duda de que me miraba. Aprovechando que su situación estaba camino al servicio una tarde me detuve y le pregunté si nos conocíamos de algo.

-No, no, lo que sucede es que sigo sus relatos en el blog SOMOS MÁS DE CIEN CIA. Me encantan.

Tomé aquella declaración con el escepticismo propio de los escritores diletantes que no pretenden otra cosa que su obra sea consumida por su círculo de amigos y familiares. Era rarísimo que alguien de fuera de nuestro grupo me siguiera con tanto interés. Por otra parte, sentí ese chute de ego de las personas que reciben halagos.

El caso es que tras despedirme en la puerta del bar de mis compañeros me abordó discretamente.

-Perdone, pero no veo escritos de poesía suyos. A mí me gusta mucho la poesía.

Como parecía que quería hablar de literatura no me negué cuando me propuso quedar solos para el día siguiente. Quedamos en una cafetería que me sugirió. Llevaba algún poema de consumo interno procedente de unos ejercicios de clase. Antes de dárselos quise averiguar algo de su misteriosa vida. Me dijo que le llamaban Suky, pero no me aclaró si era su verdadero nombre. Por lo demás solo generalidades que podrían ser verdad o no. No averigüé nada que me condujera a la razón por la que había contactado precisamente conmigo. En principio me negué a facilitarle mis poemas.

Los días siguientes de tertulia ya se colocó en la mesa de al lado nuestra mirándome fijamente. Tal adoración se estaba convirtiendo en agobio. Mis compañeros ya se burlaban de mí espetando: “Ya está aquí tu admirador”. Al final le presté algunos poemas y nos intercambiamos los teléfonos para que me diera su opinión, creyendo que su intención era la literatura.

En los días siguientes no paró de llamarme pidiéndome más poesía. A mí, en cierta forma, me gustaba su adulación. Los autores solemos tener un plus de narcisismo mayor que otro tipo de personas. Hasta que un día, para quitármelo de encima, le cedí todos los poemas que había escrito.

No volví a saber nada de él en varias semanas. En una fiesta familiar en casa de mi tía que celebramos en esos días le conté el caso curioso a mi sobrino Carlos.

-¿Cómo me dijiste, tío, que se llamaba?

-Suky, pero no creo que sea su verdadero nombre.

Mi sobrino tecleó en su portátil y volvió la pantalla de cara a mí.

¿Es este? -preguntó.

Asentí. Me pareció que Carlos me miraba de forma condescendiente.

-Tío, es nada menos que un “cien mil”.

-¿Qué significa eso?

-A los “influencers” se les califica por el número de seguidores. Este llega a los seis dígitos. Estos ganan una pasta.

Le pedí a mi sobrino que me dijera cómo entraba en la red social de donde lo había sacado. Ya en casa comprobé que había publicado en su página de Instagram mis poemas como si los hubiera escrito él. No eran obras de calidad, pero no me gustó que omitiera mi autoría. Uno tiene su amor propio. Le llamé por teléfono y cuando escuché su voz le expresé mi disgusto por publicar mis poemas sin permiso.

-Perdona -se disculpó-. No creí que te importara. Como preví, la poesía gusta mucho a la nueva juventud. Los jóvenes están cansados de tantos chismes tecnológicos. Antes apenas tenía un millar de “followers”. He centuplicado la cifra desde que publiqué tus poemas. Y eso significa más ingresos en mi cuenta.

-Pero si no son nada del otro mundo -argumenté.

-No te preocupes por eso, mis lectores no saben nada de literatura –aclaró-. Si me mandas más compartiríamos las ganancias.

Comprendí decepcionado que su interés en mí no era por amor al arte sino por motivos crematísticos. Él era el marketing que yo nunca busqué para vender mi obra. Yo era feliz compartiéndola con mis colegas sin más pretensiones. Por lo que me negué y le dije que no colgara ningún poema más o le denunciaría. Nada más decirle esto comprendí mi error porque nunca me había molestado en llevarlos al Registro de Autores.

La Editorial Planeta, como siempre a la caza de escritores rentables, le ofreció un buen dinero por los derechos de autor de un libro recopilatorio. Me indigné. Tenía que hacer algo para evitar su publicación. Se me ocurrió mandar una carta al director del País digital, que se había hecho eco de la salida al mercado del poemario. Con este afán que tenemos los escritores por ser creativos en lugar de argumentar el plagio descarado de mi obra, destaqué el poema con el que el plagiario cerraba el libro, lo entrecomillé y puse el siguiente texto: “Este será el último poema que escriba Suky”.

La fatalidad fue que el “influencer” dejó bruscamente de tener actividad en Instagram y en cualquier otra red social. Sus seguidores perplejos crearon una página titulada “¿Dónde está Suky?” en la que chatearon los más delirantes argumentos. La presión social se estaba convirtiendo en mediática. Además, estaba Planeta con su afán de explotar al nuevo autor que ya había pasado ampliamente los cien mil seguidores intentando infructuosamente contactar con él. Yo le llamé repetidamente al teléfono sin obtener resultados. Mi temor consistía en que en cualquier momento alguien denunciara su desaparición y la policía se pusiera a investigar. En efecto, un día me visitaron en casa dos agentes con la reseña de la frase publicada en el periódico en su tableta. Me preguntaron por el tal Suky. Yo les di mi versión del asunto en comisaría. Me retuvieron allí el mayor tiempo que les permitía la ley. Todos los días me preguntaban por la situación del cuerpo de la posible víctima.

No pueden probar nada porque yo no he hecho nada, sin embargo, yo había escrito lo que había escrito. Me cansé de argumentar que era una forma creativa de decir que el muchacho ya no escribiría más porque yo, el verdadero autor, le dejaría de ceder poemas.

El caso es que los hechos son tozudos. La policía no entiende de creatividad en las manifestaciones. Yo me había inculpado como autor de la desaparición o muerte de alguien. Desde entonces estoy pasando un calvario judicial en espera de que ese chico rubio, que yo creí un admirador, aparezca otra vez en la mesa de al lado. Quizás esté en algún paraíso fiscal disfrutando del anticipo de Planeta. O vaya usted a saber si él no tendría un gran enemigo y este lo haya asesinado realmente una vez que tuvo la cobertura de un chivo expiatorio como yo con la desafortunada frasecita. 


MI CHICA DE LAS CURVAS                             JUAN SANTOS

Tener una novia con el cuerpo lleno de curvas no se lo aconsejo a nadie. La que yo tuve se parecía mucho a Marilyn, y me sentía muy orgulloso de ella porque, además de su atractivo físico, era inteligente y graciosa.


El hecho de estar formada a base de curvas, sin ninguna recta, la convertía en una mujer sin lados: como la luna llena, las gotas de agua o las cerezas.


Aun así, no se la aconsejo a nadie porque, al menos la que yo tuve, no paró hasta encontrar un lado exterior muy misterioso en el que se ocultaba cuando le venía en gana.


Aunque las curvas las tenía muy bien situadas, por encima y por debajo de la cintura, y las piernas perfectamente torneadas, simulaba no ser feliz: añoraba tener lisuras con lados definidos, como la mayoría de las mujeres.


Cuando estaba junto a ella, en lugar de a su lado, estaba a su arco, circunstancia que me excitaba sobremanera.


Lo peor de todo es que desaparecía de mi lado sin avisar, sin que yo supiera a dónde ni por qué. Después de mucho tiempo me di cuenta de que volvía con mucho dinero y con una expresión facial relajada y sonriente.

 


14/08/2025

LA LUZ FANTASMA DE LA RUTA 66


Es una luz fantasma, completamente indescifrable, pero que en realidad no transcurre por la ruta 66, sino por una carretera paralela a ella.

Eso no le quita ni un ápice de encanto y misterio. Son luces indescifrables que aparecen por la noche en esa zona de Estados Unidos y que no tienen una explicación clara, pero sí muchas difusas: faros de los coches que circulan por la ruta 66, gases de metano, fantasmas inciertos…


Bueno, leeros el artículo y si no estáis satisfechos, cogeros la moto y poned rumbo al nuevo continente a ver qué encontráis.

https://www.bbc.com/mundo/vert-tra-63556387


 

13/08/2025

LA EVOLUCIÓN CONVERGENTE


No tenemos absolutamente nada que ver, pero nos adaptamos al medio como buenamente podemos y al final hasta nos parecemos.

Esa frase que acabo de poner en el primer párrafo es el resumen de todo lo que viene a continuación, con la diferencia que lo que no habéis leído es mucho más interesante.


Seres con un origen genético completamente diferente desarrollan órganos necesarios iguales, todo para poder sobrevivir.

Para mí, es uno de los artículos más interesantes y curiosos de toda esta temporada. Luego que nadie diga que yo voy por ahí descuidando agosto.

https://www.ecologiaverde.com/evolucion-convergente-ejemplos-y-definicion-3961.html


 

12/08/2025

EL CHIP ULTRAPARALELO

 

No seré yo el que intente rizar el rizo. Nunca podré describir en pocas palabras de qué va eso de un chip ultraparalelo, pero aquí me tenéis presentando un artículo tan interesante como lo que acabo de anunciar.

Los chinos lo han conseguido. Han sacado al mercado un chip, elemento esencial de la computación, llamado ultraparalelo, que consigue resultados óptimos para aplicaciones tan habituales ahora como pueden ser los drones.


El artículo es cortito, ya lo de clarito no me atrevo a decirlo, pero a mí me han quedado conceptos bastante diáfanos.

https://espanol.cgtn.com/news/2025-06-18/1935189733356617729/index.html

11/08/2025

LOS ELEMENTOS DE EUCLIDES Y LA BIBLIA


Este matemático de hace más de 2300 años, ha supuesto un impacto impresionante en el mundo de las matemáticas, por muchos siglos.

Su libro, sus Elementos, ha sido un auténtico competidor con la Biblia en lectura y difusión.


Creíamos que todo lo básico de las matemáticas estaba dicho después de su libro, los Elementos, pero no. Todos sus conceptos siguen vivos, pero siempre que nos refiramos a la geometría en un plano. Fuera de allí, en el Universo, todo cambia. Hasta las paralelas no son tan intocables como parecía. La fuerza de la gravedad es sublime.

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/05/160510_elementos_euclides_influyente_finde_dv

08/08/2025

MI UNIVERSO 2

 

ÉL ERA MI UNIVERSO                                     ARACELI DEL PICO

 

Cada día cuando me levanto, después de medio ordenar mi entorno, tomo un café. Ahora en verano, frio y con un par de galletas. Y me encamino al paseo rutinario, siempre al mismo sitio a las a fueras de la ciudad…

 

-          Mamá, no te enfades

-          Si no me das motivos, no.

-          Bueno… no te va a hacer gracia lo que te quiero decir.

-          Mal empezamos.

-          Es que… No quiero ir al colegio.

-          Menuda novedad. Nunca quieres y luego vienes tan contento.

-          No vengo contento mamá. Vengo haciendo teatro. Vengo triste, preocupado y resentido con todos mis compañeros.

-          Vaya, eso sí que es una desagradable sorpresa. Nunca me habías dicho nada. Cuéntame.

-          No, de verdad. Tan solo, permíteme que hoy no vaya al colegio.

-          De ningún modo. Quiero saberlo todo. Sacas unas excelentes notas; cosa que me llena de orgullo. Y tienes buenos amigos. Así que ahora mismo, me vas a explicar la razón, de ese repente que te ha entrado.

-          No es un repente. Y mis amigos de verdad solo son tres, Luis, Manuel y Ricardo. Y en la clase somos veinte. Así que amigos, lo que se dice amigos, en número reducido.

-          Mira, lo tengo todo dispuesto. Así que me pilla de paso y te acompaño al colegio. Hablaré con tu profesor.

-          Que no, que no, eso sí que no.

-          Pero se puede saber por qué estás tan retorcido? Está bien, quizá necesites un día de descanso. Yo tengo que salir. Desayuna y recoge. Ya que te quedas en casa, haz algo de provecho.

 

  Una vez en la calle, derechita fui al colegio a hablar con el Director y su profesor de turno. Expuse mis dudas y el extraño comportamiento de Iván. También se sorprendieron. No habían notado nada. Decidieron llamar a sus tres amigos. Y éstos se explicaron. Bien? Bueno de aquella manera.

 

  Al parecer el día anterior, se había impartido una clase sobre el universo, donde mi hijo hizo una magistral exposición del tema. Habló del multiverso, describiendo la hipótesis de que existen múltiples universos.

 

  El profesor le felicitó en clase, delante de todos sus compañeros. Y sus tres amigos le abrazaron efusivamente. En el rato de descanso, el resto de la clase les abucheó, y sin razón alguna les cubrieron de lindezas. Lo más bonito que oyeron fue… ¡nenazas de caramelo!

 

  Sus amigos le apoyaron, le pidieron que no prestara atención a semejantes idioteces pero en un impulso lanzó un libro a la cara de un compañero. Le rozó, sin llegar a tocarle. Pero la violenta y desproporcionada reacción del otro, le hizo temblar. – Si lo vuelves a intentar, te rajo.

 

Los profesores me prometieron mediar. Iván era el mejor de sus alumnos…

 

  Llegué a casa, con un punto de orgullo y dos de inquietud. Estaba estudiando, absorto en su universo. Él, era el mío.

 

-          Que tal hijo, como has pasado la mañana?

-          Bien. Y a ti, como te ha ido en “mi” colegio?

 

  Me desarmó. Como intuyó que había estado allí?

 

-          No te preocupes mamá, mañana volveré. Sin problemas.

 

    Salió de casa, cariñoso como siempre. Y confiado. Atravesó la verja del colegio y sobre él, cayó un universo envenenado.

 

-          Buenos días Doña Amalia. Claveles rojos, como siempre?

-          Buenos días Carmen. Naturalmente, claveles rojos como siempre.

 


 

UNIVERSO OSCURO                                                  JUANA DOMÍNGUEZ

Las noches sin luna, subía a la azotea de mi casa para admirar el universo infinito que tenía sobre la cabeza, estrellas que formaban figuras extrañas retorciéndose sobre si mismas. Allí existían otros mundos estaba segura, que solo un planeta tuviera vida, con tantos puntos luminosos como tenía sobre mí, no debí a ser un sueño. Y tengo que reconocer que lo sucedido no me causó ninguna duda.

Aquella tarde me dejó un poco aturdida, pero fue tan real como el día lluvioso que fue. Alguien me seguía, seguro,  no veía a nadie cuando me daba la vuelta, pero cuando caminaba volvía a oír el eco de los pasos tras mí. Estaba deseando llegar a mi portal. Al doblar la esquina de mi calle corrí para esconderme tras la puerta, quería ver al perseguidor. Paso delante de mí, vi cómo se adentraba en el portal y miraba mi buzón. Con una furia incontrolable salí de detrás de la puerta y me encare con él.

¿Por qué me sigues? ¿Qué buscas?

Era un joven alto, con sombrero de fieltro y capa larga un poco raída, su indumentaria no era muy actual, me sonrió divertido.

-Vivo en esta casa, busco a mi familia, los García del primer piso. Usted debe conocerlos, se parece a mi hermana Elena.

- ¿Elena? Yo me llamo Elena, y a usted no le conozco de nada.

- Soy Jesús García, mis padres se llaman José y Manuela, he estado fuera y acabo de volver a Madrid, está un poco cambiada la calle y el portal, pero éste sigue siendo el número 15 del paseo de la Chopera ¿no es así?

Mis abuelos se llamaban así,  mi madre tuvo un hermano que desapareció sesenta años atrás, sin que nunca supieran de su paradero. Mi abuela, murió de pena, era imposible que su hijo no la escribiera. Decía siempre que alguien se lo había robado.

-Mi tío, hoy tendría 80 años, así que no puede ser usted, que representa venti pocos.

-Tengo veintidós, me fui hace dos años. Mi hermana será más joven que usted, y que yo.

Me estaba angustiado, me hablaba de mi madre y mis abuelos ya fallecidos, no podía ser mi tío, era imposible que se conservara tan joven, después de tanto tiempo de ausencia. Le seguí preguntando para intentar ver si me estaba engañando.

-¿Dónde ha estado de viaje?

-¿Por qué no subimos a mi casa? Quiero ver a mis padres, y abrazarles para compensarles por mi ausencia.

Le seguí, quería ver si coincidía mi casa con la suya, se paró delante en mi piso, sacó una llave que abrió la puerta.  ¡Yo no salía de mi asombro!

Fue hasta la cocina y llamó:  ¿madre?

-          Aquí no vive nadie más que yo, le dije. Mis abuelos y mi madre fallecieron hace mucho.

Se sentó en una silla junto a la ventana, y vi con desazón que tenía la piel muy fina, casi transparente. Su cara era igual que el retrato de mi tío que aún conservo encima de la cómoda ¡Como podía seguir siendo tan joven! Cada vez estaba más angustiada y alarmada, no daba crédito a lo que veía.

-¿Dónde ha estado todos estos años? Usted debe ser mi tío.

Me miró, y saco una piedra negra del bolsillo de su capa, parecía metálica.

-No sé bien donde he estado, una mañana dos hombres me contrataron para trabajar en otra ciudad, no sé cómo llegue a ella. Allí no se circula por la calzada, los coches tienes alerones y viajan por el aire, no sé dónde está. Vivía dentro de una habitación blanca, con una ventana enorme desde la que veía el ir y venir de los autos con alerones, la habitación estaba vacía, no tenía muebles solo una colchoneta y una mesa bajita, donde hacía los dibujos que un hombre con la cara cubierta con una máscara me pedía. Esta mañana me dejó en la estación de Atocha, y me dio esta piedra.

Ya no tengo dudas, existen otros mundos en el universo, la piedra que trajo mi tío no es de este planeta.


 

UN ERROR DE CÁLCULO IMPERDONABLE                SANTIAGO J. MARTÍN

Durante la pandemia sé que tomamos decisiones equivocadas, aunque en nuestro descargo habría que decir que vivimos momentos especialmente novedosos y nos faltaban referencias con olor a experiencia para apoyarnos y ayudarnos a evitar meteduras de pata que, evidentemente, se produjeron.

Tengo una colección de soldaditos de plomo que heredé de mi abuelo Faustino. Solo con decir esto ya se pueden dar ustedes una idea del valor de las piezas, así como  lo delicadas que algunas de ellas se encuentran.

Luego, yo he ido ampliando los ejércitos de metal hasta llegar a poseer más de 1500 efectivos entre fusileros, guerreros medievales, samuráis, infantería y caballería motorizada.

No hay semana que no revuelva en esas cajas de zapatos y repare un brazo, lustre un caballo o ponga en formación a un escuadrón durante unas horas. Y antes de la vuelta a los cuarteles de cartón suelo hacer unas cuantas fotografías con el móvil, para seguir ilustrando la memoria de mi teléfono.

Como pueden suponer, tanto tiempo en casa durante ese 2020 y 2021 dio para mucho. Discusiones y reconciliaciones con la familia, videoconferencias cerveceras con amigos y, en mi caso, sobre todo, recreaciones de batallas famosas en la mesa del comedor.

Otra de mis pasiones es el fútbol, pero el fútbol por la tele. Está claro que mi universo no necesita grandes espacios para alcanzar la plenitud, aunque por culpa del Covid, el tema futbolero se alteró sobremanera: meses sin partidos, luego encuentros sin público en las gradas… falta de pasión en una palabra.

Soy un hombre tranquilo, pero cuando juega mi Atleti hay veces que ni yo mismo me reconozco. Aunque en aquella liga del 2020-21 era difícil coger un puntito de emoción, todo tan desangelado. Y fíjense, la terminamos ganando.

El 7 de marzo de 2021 era el gran derbi, nos jugábamos mucho contra el Real Madrid y las puñeteras gradas del Metropolitano vacías. Algo tenía yo que hacer.

Una idea se me vino a la cabeza, y no fue mala, pero como dije al principio, posiblemente no la maduré lo suficiente para que saliera bien.

Allí estaba yo frente a la tele, con mi bufanda colchonera, una cerveza sin alcohol en mis manos y la soledad del despachito, donde me recluyo normalmente para que nadie sufra de más con mis gritos e improperios. Me faltaba algo, necesitaba el calor de la gente. Pronto me di cuenta que les tenía a ellos, 1500 gargantas que podían apoyar al Atleti sin freno alguno.

Los coloqué por todos lados, mirando a la pantalla siempre, y les animé a que se entregaran a esa nueva batalla. Nada podía fallar: ni estrategia, ni valor, ni fuerza, nos faltaba. Los vikingos iban a hincar la rodilla, seguro.

En cambio, algo ocurrió que la victoria no se produjo. No me lo podía creer. Tuve una reunión de urgencia con los tres altos mandos de los ejércitos.

-          Generales, este empate a uno, es inadmisible. ¿En qué hemos fallado?

No hizo falta que me explicaran nada. Hay veces que una mirada es suficiente para entender lo que está pasando.

Había cometido un grave error.  Mi enajenación por el fútbol, mezclada con la obsesión por las piezas de plomo y estaño, me habían conducido a la ceguera, a la más absurda de las actitudes: yo ahí, como un niño idiota, rodeado de muñequitos metálicos, intentando ganar un partido fantasma que se jugaba sin gente en las gradas.

No volvería a ocurrir nunca más. Mil y pico piececitas siguiendo un partido que puede que no les importara en absoluto. A muchos no les gustaría el fútbol, la mayoría vivió en una época en la que no había sido inventado aún; habría otros que sentirían pasión por el Barcelona o por el Huesca, incluso una mayoría, seguro, serían merengues. ¡Qué error!

A partir de ese día, con público o sin público en el campo, me rodeo de una élite de soldados en cada retransmisión de mi equipo: los mejores, los más preparados, los profundamente atletistas. Organizarse es fundamental para conseguir la felicidad en esta vida, al  menos la mía.